lunes, 3 de enero de 2011

Desconfío de las razones





Acabo de leer “Las Causas Perdidas” de Jean Cristophe Rufin en su edición en español publicado por el Grupo Zeta (1991/2001). Es un diario ficcionalizado escrito por un personaje de origen armenio.

Se trata de Hilarion Grigorian que testimonia, y termina facilitando los esfuerzos humanitarios para combatir la hambruna que ocurrió en Etiopía en la década de los 80 del siglo pasado. Hilarión vive en la ciudad de Asmara y de allí no sale: sin ir personalmente a Rama (el centro de operaciones de uno de los grupos que socorran a los hambrientos), recoge y es testigo de todo lo que le cuentan sus informantes, amigos y emisarios.

Si el libro se llama “causas perdidas” es porque aparece en sus páginas toda una crónica de quimeras. En las primeras páginas Hilarion evoca la llegada de los italianos colonizadores los finales del siglo XIX y la resistencia de los príncipes ras. Luego viene la invasión de los fascistas con sus conocidas secuelas: sus soldados llegaron con la eufórica ilusión de reavivar el imperio que murió en sus propias tierras hace casi dos mil años y por lo tanto siguieron tanto a Cesar como a Mussolini. De interés para la novela es el fruto de tanto heroísmo: son los “encallados”, los invasores envejecidos de poca monta que quedaron en Etiopia después de la guerra como expatrias porque no tenían a que regresar, permanecen y envejecen circundados por forasteros afines en una cultura totalmente ajena. Uno de ellos, Ricardo, tiene como mustio anhelo poder volver escuchar una grabación de la opera Aïda.

En el tiempo que transcurre los eventos de la novela el gobierno comunista de Etiopía confronta a una rebelión armada y cada lado también tiene sus razones. Esto coincide con la gran hambruna: los comunistas, que representan al gobierno en poder, instigan a los famélicos a grandes migraciones con la idea de forzar a los sobrevivientes a llegar “al sur”, a una zona selvática y sub-poblada donde alegan que pueden rehacer sus vidas. Sin embargo utilizan cínicamente a estas largas columnas de hambrientos como arma contra los rebeldes.

El tema principal de la novela es la creación de campo de socorro en Rama, allí también hay ideologías y motivaciones inmiscibles. El problema es que si las organizaciones humanitarias se quedan en el país, dan apoyo a los comunistas y sus nefastas deportaciones de los que mueran de hambre, y si salen del país abandonan también a los que mueren de inanición.

También hay diferentes motivaciones personales entre los rescatadores. Existe primero la necesidad burocrática de responder a las órdenes de las agencias de ayuda. Después está la pasión de entrega y sacrificio que proclama que "no hay nada más hermosa que una vida humana". También están las sutilezas de impulsos personales como la necesidad de proteger a una amante en peligro. La última causa es la de Efrem, un niño de la calle que se ocupa del espiritismo y termina abriendo los ojos de Grégoire, el personaje benefactor principal, a la complejidad de la vida.

Hilarión ha heredado de su bisabuelo el acervo de valores y bienes que le permite ser mercante de armas (para no usar el término “traficante” que el mismo Hilarión rechaza), y otros bienes que mantiene en su tienda, casi en desuso ya. Tiene fortuna propia que le da cierta independencia personal frente a las tragedias que le rodean.

En un momento de la novela Hilarion siente la necesidad de justificar el negocio familiar; he copiado una larga cita de esta curiosa defensa:

“...mi bisabuelo comprendió nada más llegar a este reino perdido... que aquí no se puede vender otra cosa... La gente de este país es orgullosa y tienen unas necesidades rudimentarias; se alimenta exclusivamente de los cereales que crecen en sus tierras altas..... Para vestir, nada les parece más bonito que las telas de algodón que tejen ellos mismos.... Intentan, pues, comerciar en semejantes condiciones, y ya verán si no acaban proporcionándoles la única cosa procedente del exterior que la que muestran una avidez sin límite, es decir las armas.
“Nosotros calmamos esa voracidad. No me avergüenza de ello. Lo hicimos sin apasionamiento ni odio, sin participar jamás en ningún enfrentamiento. Vendemos a quien quiere comprar... siempre hemos sido neutrales. Tan neutrales como esos jóvenes que dicen realizar una labor humanitaria.... Nunca hemos tenido ni protegido un ideal o una ambición propios. Nos encontramos en el núcleo de la Historia sin hacerla. Exactamente igual a los que realizan labores humanitarias” (p. 81).


Sin embargo Hilarión es un testigo simpático y generoso. Desde su postura interesada y desapegada de las grandes causas que le rodean, se da cuenta de la inutilidad de las pasiones solariegas.

Es curioso también como en la ciudad de Asmara, no se sienten los conflictos de la guerra civil y la tragedia de los hambrientos. La gente vive sus vidas -algo deshilachadas- con total normalidad y los rumores de los conflictos en el campo son sospechosamente imprecisos.

Me gustó este libro. Me gustó como desconfía del heroísmo y de todo lo que inspira a alguien morir a nombre de algo. No es que personalmente no creo en la entrega, sino que coincido en sus dudas sobre las razones trascendentes y absolutistas.

domingo, 2 de enero de 2011

La brasa viva





¿A qué buscas la lumbre
la calle arriba,
si de tu casa sale
la brasa viva?
(Pidiendo disculpas de García Lorca)

sábado, 1 de enero de 2011

Feliz Año nuevo







Puse fotos de los fuegos artificiales que fotografié desde mi patio anoche en esta dirección. Son como animales luminiscentes del mar o supernovas del espacio sideral.

domingo, 19 de diciembre de 2010

jueves, 16 de diciembre de 2010

Eterno Retorno




Escribí este poema hoy. Con todas sus imperfecciones lo publico a continuación.

En nuestro eterno retorno
el silencio se impone, ahogado gimoteo
tras los muros de derrota.
El caballo de Troya como siempre ya
nos descompone siempre y todavía.
El caballo promete, llega destellante de armadura
hechiza, relincha la palabra definitiva.

Solo nos queda admirar los resplandores,
aplaudir los caprichos de los señores: Menelao, Alejandro, el Kan:
admirables, distantes, desalmados, omnisapientes,
atávicos rebotes
de un pasado que irrumpe siempre ya,
colosos legendarios o nomos grotescos,
¿Qué importa para la historia del retorno?

lunes, 13 de diciembre de 2010

Internet en Venezuela



Estamos en el medio de estas lluvias tan dañinas. ¿Por qué es que estos cielos negros se metan tan hondamente en el ánimo? Hay un riachuelo que no puedo controlar que entra por debajo de la pared de mi biblioteca y desemboca en un drenaje que por suerte está en el medio del piso, y ha llegado a significar para mí el desgaste continuo que experimentamos.

Me veo ocupada en cosas que sólo son para contribuir a aliviar desaventuras: hago algunas donaciones para los damnificados en los centros de acopio, intento escribir algo para el Apoyo Psicológico en Situaciones de Emergencia en Venezuela y mis aguados esfuerzos para pensar en Navidad no se cristalizan en un árbol decorado en la sala.

Ahora se añade a todo esto que temo que voy a tener que dejar de publicar mis blogs. Ha sido un disfrute para mí escribir mis reflexiones de medianoche y publicar algunas fotos de la ciudad de vez en cuando. Si la nueva ley sobre acceso a Internet se aprueba, y se aprobará, es muy probable que no vaya a poder continuar.

Es todo tan deprimente.

Esta no es una despedida –todavía-, sólo es una triste expresión de mis sentimientos de pérdida. Siento que nos hundimos en tanta humedad, mojo, silencio e inercia.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Protocolos para acción en albergues temporales 2



Esto es un desarrollo de la tabla del documento que publiqué la última vez. Todavía no está completo pero dada la premura que tienen los voluntarios de la Red de Apoyo Psicológico en sus esfuerzos para ayudar en los albergues temporales ahora en Caracas, lo pongo a la disposición de los interesados en su forma actual. Iré añadiendo nuevas secciones en los próximos días.

Organización jerárquica por tareas

Organización por áreas de manejo del alberge: Agua, comida, ropa, basura, otras mesas.

Existen normas oficiales en Venezuela para la elección de lugares que pueden ser albergues (http://el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/170247) y hay buenos resúmenes de las normas internacionales sobre cómo deben ser organizados de manera espacial: aquí y aquí.

Actividades para organizar Comités o mesas organizativas

Hacer una reunión con los encargados del albergue (por ejemplo: instancias militares, La Fundación Misión Negra Hipólita (FFMNH), Comités de Protección e Igualdad Social (COPIS), Consejos Comunales (CC), Frente Francisco Miranda (FFM), Protección Civil, la Cruza Roja y/o los Bomberos.)

No van a asistir todos los encargados a la reunión, lo más probable es que les reciban una sola persona encargada. Es importante que Uds. no lleguen como expertos, sino como voluntarios con una posibilidad de aportar algo al proceso que los autorizados actuales estén llevando a cabo. Los voluntarios tienen un papel inicial de escuchar. El formato elaborado por Euclides Sánchez y Esther Wiesenfeld sería muy útil para estructurar las preguntas en este primer encuentro.

Es importante preguntar qué tareas organizativas están funcionando actualmente. Es contra-productivo cambiar o criticar en el comienzo lo que esté en marcha; lo que hay que cambiar puede negociarse después entre todos los involucrados.

También se puede preguntar sobre quienes entre los damnificados han aportado a la convivencia y organización del albergue en estos primeros días. Estos nombres pueden ser sus contactos con líderes naturales para las tareas organizativas que siguen.

Una vez que se tiene un mapeo de la organización que existe en el albergue, se puede considerar otros temas como la organización social e institucional (escolaridad, por ejemplo).

Esta emergencia es distinta a la del 1999 y aunque haya muertos, heridos y desaparecidos, la escala de la tragedia es distinta. Sin embargo es importante averiguar sobre estos casos cuando familiares están buscando miembros perdidos.

La organización social de los damnificados en el albergue es importante: ¿cómo se separan las familias (cuartos individuales, sábanas colgadas del techo, etc.)?

Algunas funciones básicas de sanidad como la eliminación de la basura y las actividades de lavandería también tienen que considerarse desde el inicio: ¿Se están lavando la ropa a mano o hay lavadoras? ¿Dónde se cuelga la ropa? ¿Los baños son suficientes y limpios?

Después de una primera apreciación del albergue con información obtenida de las autoridades, hay que buscar los residentes que hasta ahora más han aportado. Estos probablemente serán los líderes naturales de la instalación. Es un paso delicado porque Uds. no quieren promover desacuerdos entre las autoridades y los residentes. Por ahora hay que preguntar sobre la organización inicial, sus sugerencias para mejoras y su disposición y capacidad para iniciar colaboración con los encargados oficiales.

Sistemas de comunicación en los albergues

Hay que preguntar cuáles son los medios de comunicación e intercambio entre los distintos albergues. Si tienen canales de información abiertos pueden intercambiar información sobre soluciones viables, y ayudar a las personas que buscan parientes y amigos y en general crear bancos de datos que pueden ser útiles.

Es necesario también facilitar la posibilidad de sus amparados a reconstruir sus vidas. Algunos van a tener que llamar a hospitales, vecinos que pueden haber albergado familiares como niños y ancianos, empleadores antiguos y nuevas fuentes de empleo. Por esto hay que instalar teléfonos públicos y facilitar acceso a tarjetas para celulares prepagos.

Consideraciones médicas y de cuidado personal

Vacunas, tratamiento de personas con problemas de salud particulares, primeros auxilios. Hay que asegurar que todos estén apropiadamente vacunados y que hayan sido examinados inicialmente por un médico. Hay que detectar padecimientos crónicas que requieren medicinas o dietas especiales, y enfermedades agudas como influenzas y pulmonía. También hay que atender heridas y quemaduras. Los psicólogos no pueden cuidar a estos pacientes pero sí pueden facilitar su contacto con los profesionales adecuados para cada situación individual.

Higiene: En este renglón hay mucho que los voluntarios no-médicos pueden lograr y hay varias dimensiones en que se puede trabajar. Son importantes el manejo de desperdicios, consideraciones sobre dieta y educación alimenticia, limpieza física del albergue, limpieza personal, y acceso y uso de la lavandería. En una primera instancia es necesario averiguar los mecanismos que ya están funcionando y anotar lo que hace falta conseguir e instalar. Es importante averiguar lo que se ha hecho antes de la llegada de los voluntarios, y tan pronto posible facilitar la organización de mesas de trabajo o comités para atender a estas áreas:

1) El manejo de desperdicios implica recipientes para recoger la basura dentro de la instalación (por ejemplo en el comedor, los baños y los pasillos) y estos tienen que vaciarse, a veces más de una vez al día, y los contenidos tienen que depositarse en containers más grandes fuera del lugar. Es necesario protegerlos de ratas y otras plagas, con tapas u otros mecanismos apropiados. Es necesario que los mismos residentes se organicen en comités para lograr esto.

2) Los primeros auxilios: Es posible que haya un encargado médico a tiempo completo, pero lo más probable es que sólo hay una caja con algo para desinfectar heridas, algodón y adhesivo. También debe haber algo para curar una quemadura menor. Y es necesario tener a mano (escrito cerca a la caja) un número de teléfono para llamar a una ambulancia si hace falta.

3) Dieta: Lo ideal sería contar con una nutricionista pero es improbable que haya una. Se puede contactar al Instituto Nacional de Nutrición o el Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (CANIA - Telfs. (58+212) 472.47.57 / 472.88.64 / 472.70.01 / 472.53.73, Fax. (58+212) 471.43.47, Horario: 7:00 a.m. a 12:00 m. / 1:00 p.m. a 3:30 p.m.). Es necesario que entre encargados y residentes se negocien entre sí qué alimentos se puede ofrecer considerando: dietas especiales (por ejemplo para diabéticos), un balanceo entre fuentes nutritivas normales, y el costo y accesibilidad de los alimentos.

4) Limpieza del albergue: Es tarea exclusiva de los residentes, y se trata de todo el espacio interno y externo que no sean dormitorios o lugares personales. Tienen que organizarse en equipos con horarios que hay que colocar por escrito en un lugar visible. Son responsabilidades que deben tomarse muy en serio.

5) Preparación de comida y la limpieza después: En algunos albergues esta tarea estará al cargo de personal designado (como en instalaciones militares), residentes individuales escogidos para cocinar y limpiar o voluntarios especiales. Pero en otros los residentes tendrán que organizarse en grupos para cumplir con  estas responsabilidades. La limpieza de la cocina y la calidad y frescura de ingredientes es de importancia primordial, pero ocurre a veces que los insumos provienen de donaciones y no hay como escogerlos. Así que habrán enlatados y otros víveres que no son los ideales.

6) Limpieza personal: Es importante exigir a todos y todas que cumplen con un régimen de cuidado personal porque en lugares de alta concentración humana pueden comenzar a transmitirse condiciones desagradables como piojos y sarna. Hay que dar jabón y champú a quienes no lo pueden comprar.

Escolaridad

Hay dos maneras básicas de considerar la escolaridad: como la posibilidad que tienen los niños a la escuela en el grado que les corresponde y como educación enriquecida y continua.

Asistencia al colegio: No es sencillo en el ambiente de los albergues. La mayoría de los niños están residiendo lejos de sus colegios habituales y encontrarles instituciones educativas alternativas normalmente es difícil. Si van a continuar en sus colegios de siempre van a necesitar, como mínimo, algún sistema de transporte seguro y apropiado para sus edades. Es inoportuno enviarlos solos por el Metro o autobuses públicos. El albergue va a tener que proveer un vehículo para esto.

Para quienes están en colegios nuevos hay que manejar el problema de inseguridad de los niños (tanto física como emocional) e inclusive el rechazo de los alumnos que ya están estudiando allí.

Educación enriquecida: Va a ser necesario agregar nuevos aspectos a la educación tradicional. Los muchachos van a tener que encarar la pérdida de sus casas y cosas y la lejanía de los amigos de siempre. Pequeños grupos de juego, dibujo y discusión (dependiendo de la edad de los niños) pueden ser medios para contribuir a esto.

Además es necesario reconocer que aun en el mejor de los casos, los albergues son estresantes. Los niños no tendrán la supervisión normal de padres y vecinos conocidos y formarán pequeñas bandas que recorren las instalaciones. Dichas bandas les proveerán seguridad, compañía y un sentido de identificación primaria y no deben eliminarse, pero al mismo tiempo en ellas se desarrollarán mores xenofóbicos y formas agresivas de interactuar con los niños de otras bandas. Esto es un tema que los facilitadores tienen que confrontar y manejar con los muchachos. Personalmente he visto bandas de niños de menos de cinco años recorriendo libremente por el albergue en Antímano hace algunos años. Sus niveles agresivos eran preocupantes.

Es importante también tomar como tarea la educación de las madres y los padres en ciertos aspectos de puericultura y disciplina. Muchos han tenido carencias al respecto desde antes de su emergencia, y en las condiciones del albergue los problemas de convivencia y expectativas que tienen para con sus hijos se agudizarán.

Va a ser necesario organizar salidas del albergue y actividades dirigidas como pintura, juegos organizados (como rondas con sus respectivos cantos), jornadas de pintura y collages, etc. Se puede organizar un coro y un concierto de cuatros (si hay como conseguirlos). Juegos que tienen reglas de interacción y memorización  son ideales (ver: este enlace).

Pero hay que recordar que los muchachos son sumamente ansiosos ahora, y además pocos han participado en este tipo de actividad antes. He visto niños que no saben pintar con tiza en el piso o usar tijeras para recortar figuras de una revista. Van a querer llevar consigo los juegos, tejeras, pinturas, plastilinas a sus cuartos. Hay que elaborar y discutir las normas al respecto.

Educación para adultos: los adultos también serán muy motivados para participar en talleres de todo tipo: manualidades, círculos de lectura etc. –cualquier cosa para romper el tedio.

Normas y convivencia

Al principio hay que averiguar qué reglas están funcionando, quiénes los imponen y quienes castigan los infractores. El gobierno está en el proceso de desarrollar normas comunes a todos los albergues: “El ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, anunció la noche de este lunes que el Gobierno nacional implementará un protocolo de convivencia en los más de 733 albergues para los afectados por las lluvias habilitados por el Estado para garantizar el orden y la seguridad en los mismos” . Dadas estas normas universales es necesario tomarlas en cuenta al intentar negociar nuevas reglas de convivencia.

Con el tiempo sería ideal lograr al respecto un sistema de co-participación entre los oficiales y los residentes. Al final este es la mejor manera de obtener un sistema viable de reglas y normas. Las normas siempre incluyen: a) los horarios para entrar y salir, b) el horario para el uso de radios, TVs y otros reproductores de sonido, c) las tareas de mantenimiento (limpieza de espacios compartidos como baños, comedor, etc.) y las consecuencias por no cumplir con estas obligaciones, d) la prohibición de alcohol, drogas, armas de cualquier tipo, e) respeto a la propiedad ajena, la prohibición de hurtos y las consecuencias por no respetar estas normas.

Sin embargo es importante recordar siempre que los residentes en los albergues no son presos y que tienen vidas establecidas y obligaciones fuera del refugio. Las reglas no pueden ser onerosas.

Problemas de familia y de pareja

La convivencia de familia y de pareja siempre tiene áreas que puede mejorarse, y la pérdida de privacidad en los albergues no puede sino empeorar estas situaciones. Lo que antes ocurría en el seno de la familia se conviertan en asuntos públicos. Por ejemplo, diferentes ideas sobre cómo se castigan a los niños pueden afectar a todos. Sucede también que problemas especiales de los niños y adolescentes (destructividad, hiperactividad, falta de capacidad para concentrarse, peleas, tristeza profunda, inactividad extrema, apatía) pueden interpretarse como conductas contra-normativas y no expresiones de angustia y duelo.

En muchos refugios se separan los padres del resto de la familia. Esto es necesario cuando no hay como ubicar a cada familia en un lugar privado y seguro, como cuartos separados por paredes y puertas con llave propia. Cuando esto ocurre los padres se aíslan también del afecto familiar y pueden tender a alejarse. Es importante buscar maneras de garantizar la satisfacción de las necesidades íntimas de las parejas.

Otro problema tiene que ver con la seguridad personal de los individuos y sus bienes. Cuando se separan las agrupaciones de mujeres y niños sólo con sábanas, y cuando los hombres ocupan literas, sus escasos bienes se vulneran.

En el caso particular de los niños, niñas y adolescentes hay un protocolo pare recoger información y protegerlos que se originó en Puerto Rico: .

Duelo

Dice un informe boliviano en línea (, p. 7, párrafo 1) que:

"Las familias damnificadas en estas circunstancias, sufren la pérdida de sus viviendas y enseres que en ocasiones pueden representar el total de sus pertenencias,... son también afectadas en su salud física que se manifiestan a través de traumas y el incremento de enfermedades.... Pero asimismo se ha observado múltiples manifestaciones que afectan la salud mental de la población, entre ellas, sentimientos de duelo, tristeza, ansiedad, enojo, estados de confusión, aumento de las adicciones y otros comportamientos de riesgo (conflictos, violencia intrafamiliar, violencia sexual, maltrato de mentores)."

La misma fuente nos informa que las primeras reacciones frente a la pérdida pueden ser: crisis emocionales, entumecimiento o parálisis psíquica, ansiedad difusa y confusión aguda. Luego aparecen: tristeza, duelo, manifestaciones somáticas, irritabilidad y problemas en las relaciones personales y laborales.

Hay varias maneras para confrontar estas situaciones.

Una es divulgar información sobre cómo son estas reacciones para que los afectados y sus familiares puedan reconocerlas y atribuirlas al evento del desastre y no a posibles defectos personales.

Otra es proveer psicoterapia individual, lo que normalmente es difícil en las condiciones masivas de un albergue temporal.

Finalmente se puede organizar grupos de apoyo bajo la dirección de un psicólogo.

Talleres y grupos de apoyo

Los talleres son encuentros entre ciertas clases de personas que desean lograr algo en conjunto. En el caso de los albergues hay muchos objetivos que pueden lograrse de esta manera, aun en las condiciones de poca privacidad que se encuentran en ellos. Se los pueden conducir en pasillos, el comedor u otros espacios compartidos. Entre las metas psicológicas apropiadas en estas circunstancias podemos mencionar:

1. Elaboración de un plan de vida para después del albergue: En otra entrega elaboraré un diseño de taller para esto.
2. Consideraciones de los recursos que quedan a las familias: En otra entrega elaboraré un diseño de taller para esto.
3. Convivencia: En otra entrega elaboraré un diseño de taller para esto.
4. Posibilidades viables de ayuda por parte del gobierno y otros organismos (ong): Este taller sería básicamente informativo. Entre las entidades oficiales que pueden ayudar a los damnificados se puede mencionar:

a) la Misión Negra Hipólita, Misión Habitat, PDVSA, los Copis,
b) las clínicas legales de la UCV, la UCAB y algunas alcaldías,
c) grupos diversos asociados con las iglesias,
d) Alcohólicos Anónimos (tel: 632.8117) Alanón (tel: 782.7026) y Narcóticos Anónimos,
e) para problemas de nutrición: El Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (CANIA, Telfs. (58+212) 472.47.57 / 472.88.64 / 472.70.01 / 472.53.73, Fax. (58+212) 471.43.47),
f) para los niños: UNICEF y el Instituto Integral para el desarrollo del Niño (INVEDIN que atiende a niños y adolescentes que presenten problemas en su desarrollo. Autismo, Destrezas Sociales, (Final calle Guaicaipuro, frente a la calle Capure, Quinta INVEDIN, El Marqués. - Caracas - Gran Caracas – Venezuela, Teléfono(s): +58 (212) 2421147 / (212) 2421798 / Fax: (212) 2432582).

Apoyo para problemas psicológicos

Identificación de personas con graves problemas psicológicos y psiquiátricos (Psicosis, Síndrome bipolar, Depresión clínica Etc. )

Recreación y deporte:

Actividades para niños (juegos dirigidos, payasos, salidas organizadas del albergue a parques, museos, etc.), Deportes (salidas a conchas cercanas, búsqueda de los equipos necesarios como ropa, pelotas, bates, etc.), Formación de equipos y competencias

Nota sin conexión con el anterior: Avaaz.org tiene petición a favor de Wikileaks. Es sobre el derecho a la expresión, pero en gran escala.
 
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