viernes, 5 de junio de 2015

Dignidad y trastornos mentales / Dignity and mental health problems


Español

The Atlantic acaba de publicar un ensay sobre la relación entre perturbaciones mentales y la religión; el punto que defiende el autor es que las visiones pueden asemejarse en las dos experiencias. Creo que hay un enlace más importante entre ellas. 


En los años 70 del siglo pasado una mujer que sufría de alucinaciones tenía varios episodios de hospitalización:  de verdad ella sufría. En uno de sus periodos de remisión se encontró con la religión de María Lionza donde sus visiones y sus voces eran honradas como “dones”, y ella se convirtió en una sacerdotisa. Dejó de angustiarse, pero nada había cambiado excepto su estatus social y su auto estima. ¿No será que uno de los principales problemas con el tratamiento de trastornos mentales sea el estigma con que tengan que vivir los pacientes?

English:

The Atlantic just published an essay on the relationship between mental disability and religion. The author's point is that visions may be similar in the two experiences, but I believe there is a more important link between them. 

Back in the 1970´s in Venezuela a woman suffering from hallucinations had periodic internments in psychiatric hospitals, and indeed suffered. Then in one of her remission periods she found the María Lionza religion where her visions and her voices were considered a “gift”, and she became an honored priestess. She no longer suffered, but nothing had changed except her social status and her self esteem. Couldn’t it be that one of the main mental health treatment problems is the stigma patients have?

jueves, 4 de junio de 2015

¿Qué tipo de justicia queremos?



Los ánimos caldean. Después de desgracias recientes, como aquellas que han ocurrido en los últimos días* muchas personas quieren ¡venganza!

De verdad admiro que tanta gente, frente a tales desmanes, haya podido mantener la sensatez, aunque entiendo los brotes de ira. El problema es que la violencia ajena es algo que podemos calificar tal cual, pero la propia es vista como “la justica” o “un castigo debido”. Como ejemplo, una persona en Facebook dijo:

Sí, ok pero no voy a justificar la violencia como locura colectiva ni mucho menos la voy a perdonar. Yo creo que esa gente hace más daño viva que muerta. Así de simple. No creo en criminales reformados. Mucho menos en este país.”

No puedo justificar la intimidación de los rufianes que fungen de espadachines para algunos innombrables –pero  cuyas identidades todos conocen-. Sus actos son reprochables desde todo punto de vista. Sin embargo voy a decir algunas cosas que pueden sonar muy duras:

Todos queremos cambio, los problemas son: ¿este cambio va a reproducir los mismos males que se pretende combatir? ¿Cómo vamos a definir la justicia después?

En los años 60 viví yo por un tiempo en San Bernardino justo frente al “Consejo de Guerra” de aquel entonces. Era el tiempo de la guerrilla y era espantoso: de allí salían gritos, aullidos y disparos (una bala penetró en el techo de la sala de un vecino). No voy a contar todo lo que vi; Carlos Andrés Pérez era Ministro de Interior, y como ahora, no había a quién recurrir para hacer denuncias. Cuento esto, porque a veces pensamos que el gobierno actual hace barbaridades nuevas, que las inventó, y no es así. Las llevamos nosotros de manera ancestral entre los actos que estamos capaces de ignorar o justificar -si se trata de "nuestro lado"-.

Si queremos cambio tenemos que pensar y pesar muy bien nuestros valores y actuar de manera consecuente. No queremos cambiar sólo las caras, dejando las prácticas intactas. Y peor, no queremos armar actos de resistencia en las calles, atacando en represalia como hacen en algunos lugares trágicos como Siria.

Referencias

*Cuando: a) encapuchados maltrataron personas en la Universidad de Los Andes y b) perturbadores maliciosos y violentos invadieron la Alcaldía del municipio Mario Briceño Iragorry en Maracay.
Fuentes 
1. http://www.elpropio.com/actualidad/imagenes-Encapuchados-sacan-estudiantes-ULA_0_748725152.html

 2. http://www.el-nacional.com/politica/Colectivos-irrumpen-alcaldia-MBI-heridos_0_640136103.html

miércoles, 29 de abril de 2015

Democracy and civic action / Democracia y la acción cívica


These are some reflections in English and Spanish about democracy and how the clergy in Baltimore were able to calm the racial violence there.

Estas son algunas reflexiones en inglés y en español sobre la democracia y cómo miembros del clero en Baltimore fueron capaces de restorar algo de orden en aquella ciudad.

English:

For some time now I have been thinking that democracy needs to be re-thought. It shouldn't be necessary for people to confront the police, at great danger to themselves, in order to make ethical and civic statements. There should be more mechanisms for influence from below, in addition to the voting process.  Some strategies for making these confrontations fruitful do exist, one of which is the universally respected figure that brings concord. It is rarely possible to use it, but in this case the clergy in Baltimore were able to bring protesters and police together for the purpose of restoring some degree of peace. However, racial bias in maintaining order, which is the main issue, is still unsolved.

Español:

Desde algún tiempo he reflexionado sobre la necesidad de re-pensar la democracia. La confrontación peligrosa entre la policía y la gente no debe  ser obligatoria para expresarse ética y cívicamente. Debe haber mecanismos estructurales para la influencia “desde abajo”, más allá del voto. Una estrategia es el uso de la figura que se respeta universalmente, pero es raro encontrarlo; en este caso en Baltimore miembros del clero lograron juntar a los manifestantes y la policía para restaurar algún grado de paz. Sin embargo, el sesgo racial en la ciudad –y en otros lugares de los Estados Unidos, es el punto central, y queda sin resolverse.


Referencia

Rebecca Eisenberg (28/04/15). This powerful footage of over 100 clergy arm-in-arm through Baltimore shows the power of community.Upworthy. Disponible en: http://www.upworthy.com/this-powerful-footage-of-over-100-clergy-arm-in-arm-through-baltimore-shows-the-power-of-community?c=ufb1

martes, 28 de abril de 2015

El hombre que paró el desierto



Curiosamente no he encontrado una descripción en español de las técnicas usadas por "hombre que paró el desierto" Yacouba Sawadogo. En una zona de plena desertificación, alineó largas hileras de piedras para hacer más lento el drenaje del agua y para disminuir el efecto del los vientos. También cavó huecos y los llenó de estiércol y otros materiales nutritivos. Con el tiempo comenzó a crecer una cubertura vegetal, incluyendo árboles. Él ayudó este proceso sembrando otros árboles.

Es una técnica tan sencilla. Imagínense que fuera usada para recuperar las zonas al sur de Caracas que poco a poco se están quedando sin vegetación.

Se sabe, además, que la falta de árboles influye de varias maneras en el cambio climático: a) sin árboles llueve menos; pareciera que fuera a revés, que la lluvia haría crecer a los bosques, pero es un sistema intricado de interdependencia, b) los árboles "secuestran" CO2, uno de los gases invernaderos.

¿No tenemos en Venezuela un ONG que se ocupa de estas cosas? Yo participaría.

Referencia:
http://fr.wikipedia.org/wiki/Yacouba_Sawadogo

sábado, 25 de abril de 2015

La Primera Guerra Mundial y Gallipolli


Anoche al llegar a casa vi en la CNNi y en la BBC largas cuberturas de la conmemoración de una batalla en la Primera Guerra Mundial en que  jóvenes soldados de Australia intentaron tomar la península turca de Gallipolli. Los reportajes hacían tristes alusiones a las muertes, las pérdidas y el heroísmo de los australianos. Nadie tuvo ni el coraje ni la duda vital para preguntar la razón de tanta miseria. 

Pregunto: ¿Qué hacían unos muchachos australianos en Turquía en 1915? La tragedia es que algún coronel (¿inglés? ¿australiano?) los mandó a morir allí. En realidad la desdicha de la Primera Guerra es que fue una confrontación entre las casas reales de Europa. Toda la gente que peleó allí pensaba que defendía -¿qué?- ¿la patria? ¿Contra quienes?

Al final, pocas guerras tienen razones reales para que la humanidad mande su gente a sacrificarse. Tal vez los aliados en la Segunda Guerra tenían un enemigo real, pero esta es otra historia.

martes, 21 de abril de 2015

Comparación de Pérez Jiménez, Rómulo Betancourt y Raúl Leoni

Ha habido en el Internet cierta nostalgia perezjimenista en Venezuela. Marcos Pérez Jiménez fue un dictador en el país desde 1952 a 1958. Fue seguido por dos gobiernos elegidos democráticamente liderizados  por Rómulo Betancourt y Raúl Leoni.

Como me preocupa mucho el creciente añoranza para una figura autoritaria que pudiera rescatar al país del caos en que se encuentra actualmente, me puse a investigar* en varias fuentes del Internet sobre las obras de Pérez Jiménez y las de los dos primeros presidentes de la democracia (Rómulo Betancourt y Raúl Leoni). Mis pesquisas han sido rápidas y por esta razón podría falta alguno de sus logros respectivos. Pero es interesante comparar los legados de los tres, sobre todo por la cualidad humanística que demuestran, versus un estilo grandilocuente.

Lo que se puede concluir es que el mito de Pérez como constructor de un país es justamente esto: un mito. Fue superado en grande por Betancourt y Leoni.

Obras de Pérez Jiménez:
1. Teleférico de Caracas,
2. Centro Simón Bolívar, hasta la Ciudad Universitaria,
3. Obelisco de Barquisimeto,
4. El Hotel del Lago
5. La Ciudad vacacional Los Caracas en el Litoral,,
6. El Helicoide
7. Sedes de clubes y oficinas militares,
8. "Los Próceres"
9. Torres gemelas del "Centro Simón Bolívar" de Caracas
10. Urbanización 23 de Enero
11. Autopista Caracas – La Guaira

Obras de Rómulo Betancourt
1. La reforma agraria
2. Bajo la dirección de Arnoldo Gabaldón, ministro de Sanidad y Asistencia Social,  el saneamiento ambiental. Venezuela se convirtió en el primer país que organizó una campaña a escala nacional contra la malaria, lo cual le permitió ser también el primero en alcanzar la erradicación de esa enfermedad en el área de mayor extensión de la zona tropical.
3. Establecimiento de la OPEP
4. Aplicación del modelo de la CEPAL referente a la sustitución de importaciones
5. Restitución de los derechos laborales de los trabajadores y empleados venezolanos
6. Construcción de más de 3.000 escuelas y 200 liceos. La matrícula escolar pasó de 847 mil alumnos en 1958, a 1.6 millones en 1963.
7. Terminación de la construcción del Puente General Rafael Urdaneta sobre el Lago de Maracaibo
8. Inauguración del Distribuidor El Pulpo en la ciudad de Caracas
9. Comienzo de la construcción de la Represa del Guri
10. El primer puente colgante sobre el río Orinoco, el Puente de Angostura.
11. Se terminó la construcción del Parque del Este en Caracas en el año 1961.
12. Creación de del IVIC sobre la base del IVNIC, con carácter de Instituto autónomo.

Obras de Raúl Leoni
1. Fortalecimiento de la industria siderúrgica y agroindustrial,
2. El desarrollo de las industrias básicas de Guayana, entre ellas, la industria hidroeléctrica y siderúrgica (la primera etapa de la Represa del Guri y la ampliación de las centrales térmicas de La Cabrera, Las Morochas, La Fría y Punto Fijo.
3. También se inauguraron sistemas de transmisión, interconectado y unidades diesel en todo el país.
4. Se creó la empresa estatal CVG Siderúrgica del Orinoco C.A. (SIDOR).
5. Se puso en producción la primera planta de aluminio de Guayana, Alcasa.
6. Se amplió la planta petroquímica de Morón
7. Se inicia la construcción de la planta petroquímica de El Tablazo.
8. Se construyeron 2.569 km de vías, se reconstruyeron 1.424 km, se pavimentaron 3.298 km, se repavimentaron 3.032 km y se mejoraron 1.959 km. La red nacional vial pasó de 28.198 km de longitud en 1963 a 37.511 km en 1968. (Esto incluye: las autopista estatal Valencia-Puerto Cabello y la interestatal Coche-Tejerías. Las autopistas urbanas: avenida Libertador, Maracaibo-San Francisco, El Valle-Coche, Barcelona-Puerto La Cruz-Guanta, el Distribuidor La Araña y su ramal hasta Coche. Las carreteras: Ciudad Bolívar-Ciudad Piar y Barinas-La Pedrera y los ramales viales: San Fernando de Apure-Achaguas, Upata-El Manteco, El Clavo-El Guapo y Guanta-Cumaná-Altos de Santa Fe. Entre otras varias autopistas, carreteras y vías urbanas
9. El Puente Internacional José Antonio Páez.
10. Se construyeron 929 edificios con 6.512 aulas para alojar 293 mil alumnos de primaria y media y en los comedores escolares se atendió un promedio de 241 mil niños diarios. La matrícula escolar pasó de 1.6 millones de alumnos en 1963 a 2.082.900 en 1968.
11. Se construyeron 153.478 viviendas.
12. Se construyeron 1.183 sistemas de abastecimiento de agua para localidades de menos de 5.000 habitantes con capacidad para servir a 1.4 millones; hubo en este periodo 2.19 millones de habitantes servidos por el sistema de acueductos rurales. Se construyeron 67 sistemas de aguas de cloaca para beneficio de 62,579 habitantes en poblaciones de menos de 5.000 habitantes. Se construyeron o terminaron obras de acueductos urbanos en casi todas las ciudades del país.
13. Se construyeron y/o equiparon los siguientes centros asistenciales: Maturín, Acarigua-Araure, Cabimas, Puerto Cabello, San Felipe, El Tigre, Cantaura-Anaco, Cumaná, Carúpano y se ampliaron los siguientes: Hospital Universitario de Maracaibo, Barcelona, Maracay, Valencia, San Cristóbal, Valera, Ciudad Bolívar, Villa de Cura, Río Caribe, Cumanacoa, Tovar, Colón, Upata, Caicara del Orinoco, Quibor, Tucupita, El Vigía y Caja Vieja.
14. Se logró disminuir la tasa de mortalidad infantil hasta 41,6 en 1968, cuando en 1958 esa tasa era de 64,4.
16. Se inició la construcción del Metro de Caracas.

*No cito mis fuentes ya que mis investigaciones no eran sistemáticas. Podría haber repetido la redacción de algunas de ellas.

viernes, 17 de abril de 2015

El hambre y Mercal



Ayer hice mi segunda cola. Fui reclutada por un grupo de vecinas porque tengo carro y me prometieron que el Mercal de nuestro caserío vende café.

Conozco mi vecindario, pero a veces, como ayer, me maravilla: el Mercal queda al final de nuestra camino principal (que es una calle ciega), donde sale otra vía vecinal en que acaso cabe un carro pero que habitualmente acomoda precariamente el paso de dos camiones a la vez, algo así como la ruta de seda tibetana con un abismo lodoso por un lado y una subida empiñada por el otro.

Antes de salir había vaciado la maleta del carro e íbamos con todos los asientos ocupados. Llegamos a las 5:30 a.m. y no éramos los primeros, pero como he vivido aquí por más de treinta años, conozco a muchos. Ya estaban la Sra. Carlota, el Sr. Ramón y su hija, y otros que saludo y sé de sus variadas historias, pero no recuerdo sus nombres. Hacía mucho frío y regresé al carro para una bufanda que dejo allí para emergencias.

Mientras esperábamos tomábamos turnos sentándonos en un ladrillo ancho, y cada uno después de su momento sentado, me lo ofrecía a mí o a la Sra. Carlota que somos las más añosas. Chismeamos y tengo que decir que no me sentí frustrada sino inclusive estaba gratamente entretenida. Era un encuentro vecinal nada desagradable, y no pudimos quejarnos de la política porque algunos somos de la Oposición y otros son Chavistas. Hablamos de los hijos, de la escuelita local, de los miembros de las familias extendidas,  de enfermedades, de medicinas naturales, de curaciones y de algunos fallecimientos. Es decir, hablamos de la vida.

La cola iba creciendo detrás de nosotros y claramente no iba a haber productos suficientes para todos. Mi di cuenta de algo importante, más allá de ideologías:

Todos son personas que viven en una situación permanente de escasez  (menos yo, pero yo también: soy profesora universitaria). Aquel Mercal funciona en la casa de una vecina –una mujer de nosotros mismos porque la conocemos desde siempre-, es una necesidad primordial. Yo buscaba nada más una bolsa de café, pero casi todos los demás requerían de todo; salían llevando pesadas bolsas a sus casas las cuales en algunos casos quedan a un par de kilómetros de distancia. Llené mi cupo de carne, pollo y otras cosas para dárselos a la mujer que vive al lado mío, para que tuviera más que su límite para alimentar a su marido y sus dos hijos. En todo caso yo no consumo carne.

Quiero decir al final: es verdad que el gobierno que tenemos nos metió -irresponsablemente- en estos problemas de carencia e inflación. Pero en las condiciones actuales, sin el Mercal, habría gente muriendo realmente de hambre.

 
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