miércoles, 13 de mayo de 2009

Claves para manejar III





Tal vez el nuevo dibujo no está tan claro. Se trata de tres canales de tráfico que van moviendo por una carretera y una entrada para nuevos vehículos en la derecha. El truco se llama el “cierre” (o zipper en inglés).

La idea es que cuando dos canales van a juntarse, si los autos pasan uno-por-uno el flujo es más rápido. Lo que podría parecer una cortesía es en realidad una táctica inteligente.

Fuente


Cuando el ego de los chóferes no permite la regla de “tu primero, después yo”, entonces se forman las trancas porque cada nuevo carro que entra tiene que negociar su maniobra. Si el movimiento es más o menos automático, como el movimiento del cierre de una chaqueta, se puede ahorrar segundos con cada ingreso adicional en el canal de la derecha, lo que suma a minutos -o aun horas- cuando se acumulen muchos vehículos.

sábado, 9 de mayo de 2009

Claves para manejar II


Obtuve los popart de los autos y los árboles de las opciones de PowerPoint; el dibujo del hombre que hace el trabajo de la calle viene de: http://www.clipartof.com/gallery/clipart/road_work_sign.html.



Los Corchos en la botella colectiva

De nuevo una sugerencia sobre el manejo del espacio colectivo de la vía. El PowerPoint que puse en el inicio retrata el tráfico del miércoles pasado bajando a Caracas.

Cuando todo el mundo se frustre con la lentitud de movimiento de canal en que se encuentra, y cuando -para adelantar un metro o dos en el camino- los chóferes comienzan a buscar soluciones individuales a dicha frustración, los vehículos terminan siendo corchos mutuos en la botella colectiva. Se convierten en trabas para su propio avance.

Es como un gran juego de pirámide. Los primeros carros que quieren aprovechar de los demás probablemente lograrán pasar, pero quienes siguen se amontonan en trancas que casi no tienen solución.

Es una táctica muy, muy estúpida. Es mejor que queden en su propio canal a pesar de la dificultad aparente. Al final llegarán más rápido a sus destinos.

La solución verdadera a este problema no está en cada quien, sino en un adecuado manejo de la vía por parte de los oficiales de tránsito, que tantas veces y desafortunadamente brillan por su ausencia.

jueves, 7 de mayo de 2009

Claves para manejar 1





Después de la descomu-nal tranca en el tráfico ayer se me ocurrió que podría ser interesante reflexionar sobre algunas maneras de manejar, que a nivel individual, ayuden a mejorar la experiencia en el camino.



El primero es desobedecer la onda

Para comenzar: una explicación: El tráfico no es uniforme, se mueve en "racimos" (en la literatura en inglés: clusters o bunches) como se puede apreciar en un video didáctico que encontré en el Internet. En una cola lenta de automóviles, el efecto se acentúa. Si uno ve las largas hileras de carros desde el aire, dan la impresión de ondas de expansión y contracción: uno tiene la experiencia de arrancar y parar en secuencia, pero en realidad la concentración de vehículos aumenta y disminuye, exactamente como una onda de sonido.

Se podría decir que obedecemos una ley física como si fuésemos simples partículas inertes de materia.

Al darme cuenta de esto y sintiéndome herida en mi orgullo de ser humano independiente, al principio decidí desafiar este aparente desdén a mi libre albedrío, pero después me di cuenta del efecto que mi gesto de desobediencia tenía sobre el tráfico en general.

En realidad un solo auto puede modificar la conducta de todos los carros que vienen atrás.


Uno se propone no parar el vehículo: para lograr esto hay que adoptar un promedio de la velocidad del trafico y dejar un espacio en frente como una especie de “colchón de aire” que aumenta cuando los carros van más rápido y contrae cuando se van más lento; es decir, uno transmite la acción de la onda al espacio vacío para que uno mismo(a) no tenga que obedecerla con el esfuerzo continuo y enervante de mover y parar. Mi velocidad se mantiene más o menos constante. Por lo menos no tengo que estar parando, arrancando y empleando tanto el freno. Mi carro no se calienta tanto y llego con mas calma a mi destino.

Otro resultado es que todos que vienen atrás también tienen una velocidad más o menos uniforme.

De algún modo parece que en un recóndito punto interior de su alma colectiva la gente conoce este truco del buen manejo del espacio compartido.

Ayer, en la mañana cuando todos que vivimos en las montañas al sur de Caracas y trabajamos en la ciudad estuvimos bajando por la vía de la Mariposa a Caracas, nos convertimos en animales hambrientos para engullir el próximo espacio minúsculo frente a cada uno; en cambio en la tarde de regreso por el autopista nos constituimos en cuatro canales ordenados de vehículos, casi no teníamos que emplear los frenos y manteníamos velocidades constantes. Todos llegamos lenta pero serenamente a nuestros destinos, y al final nuestro tiempo en el camino fue mucho más corto. De hecho ¡dividimos el tiempo de tránsito por un cuarto!

Mañana describiré otro truco para sobrevivir en el tráfico.

miércoles, 6 de mayo de 2009

¡Caracas es invivivible!






Hoy era necesario invertir más de tres horas para llegar de San Antonio de los Altos a Los Chaguaramos por la vía de La Mariposa y Los Mayas.

Había un solo oficial de tránsito en todo el camino y éste se limitaba a imitar las aspas de un molino de viento con sus brazos. Mientras tanto los impacientes chóferes “comían” todos los canales y demás espacios, formando trancas gigantescas.

Uno de los problemas era un trabajo de mantenimiento en la vía que obligaba a varios canales de carros formar uno sólo, que además estaba lleno de huecos y tierra.

Se trata de una mezcla de irresponsabilidad, dejadez oficial y estupidez individual, donde las autoridades no tienen interés en el bienestar de la ciudad y quienes manejan sus autos intentan aprovechar los unos de los otros de maneras que terminan perjudicándose a sí mismos. Se salían del único canal realmente servible para meterse en cualquier espacio a la derecha o la izquierda, inclusive en medio de el que usa el tráfico que viene en la dirección opuesta. El previsible resultado era que nadie podía moverse.

¿No deben los canales de televisión y emisoras de radio estar educando a la población sobre el uso racional de espacios comunes?

Me hacía pensar en una manada de cochinos gorditos que corre hacia un solo plato de comida.

Las fotos son del inicio de la tranca cuando dos carros salieron de la “cola” e intentaban desplazarse libremente por la vía opuesta; dejo las placas y las imágenes completas de los vehículos para señalar bien a estos imbéciles, pero desafortunadamente eran sólo dos de lo que llegó a ser un rebaño humeante, apretado, oloroso y agresivo.

lunes, 4 de mayo de 2009

El sismo (ver notas posteriores al final)



fuente


Hubo dos sismos moderados en la zona norte-central de Venezuela esta madru-gada. Dice Globo-visión que el movimiento principal ocurrió a las “4:40 de la madrugada. Fue de magnitud 5,4, con una profundidad de 3,4 kilómetros y localizado a 14 kilómetros del suroeste de Los Teques.”

Parece que todos mis amigos me llamaron para preguntar sobre mi bienestar, cosa que agradezco mucho. Personalmente, como me despertó de un sueño profundo, mi reacción era dar vuelta en la cama y volver a dormir.

Esta mañana sin embargo, encontré algunas cosas en el piso, y algunas tejas que se habían removido del techo de la casa se habían caído de donde se las habían apilado. Y hay una pequeña grieta en las lozas del patio.

Todo esto es un preámbulo para mi punto principal: Después de las llamadas ya estaba despierta y prendí el televisor para ver qué había ocurrido, y ¿qué información hubo allí? Nada, sólo programas pregrabados y enlatados.

Mucho más tarde he encontrado información en Globovisión.

Aun en el Internet es difícil encontrar datos.

Una fuente mexicana informa que el principal temblor midió 5.3 grados Richter.

FUNVISIS informa por medio de El Universal que el primer sacudón midió 5.4 grados.

El problema es que no había como llegar a esta información tipeando “sismo Venezuela”, “temblor Venezuela” u otras palabras claves -pero generales- en Google. Tuve que escribir precisamente FUNVISIS. Es importante que los medios de comunicación y los gobiernos nacionales y estatales hagan más accesible la información.

fuente


Notas posteriores:

1. Funvisis ha registrado 14 réplicas sucesivas al temblor principal: http://www.eluniversal.com/2009/05/05/pol_ava_funvisis-ha-registra_05A2316575.shtml (Martes 08/05)
2. Caracas, 05 May. ABN.- La Asamblea Nacional acordó este martes exhortar al Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), para que le aplique la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, al canal de noticias, por la declaración irresponsable de su Director, Alberto Federico Ravell, minutos después de producirse los movimientos telúricos la madrugada del lunes. http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=180595&lee=1 (Martes 05/09).
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domingo, 3 de mayo de 2009

Primero de mayo



Fuente


Hace algunas semanas esta caricatura apareció en la revista TIME en su versión en línea. No quiero entrar en el complejo laberinto retórico de quienes son los buenos y quienes son los malos en esta imagen, pero sí quisiera reflexionar sobre el valor de la negociación.

El primero de mayo en Caracas hubo dos manifestaciones. En el diario Ultimas Noticias del 2 de mayo se mostraron dos fotos, lado-a-lado, una de ellas demostró la represión de la marcha de la Oposición y la otra retrató la del desarrollo pacífico de la manifestación oficialista. Me equivoqué en no copiar estas fotos ayer, porque hoy no las encuentro. De hecho, casi no hay nada al respecto en el Google en español, y en él de inglés hay poco. Copié la foto (abajo) de una versión de El Universal publicado por el Daily News.

Mi punto es esto: en la caricatura arriba hay una sugerencia: es mejor negociar que reprimir. Es una característica de la democracia limar las diferencias con palabras, y los resultados casi siempre son más duraderos. Los brotes de protesta entre grupos rivales son menos peligrosos para el poder si se manejan por medio de confrontaciones pacíficas donde ambas partes pueden plantear sus posiciones. Sólo basta echar una mirada a lo que ha pasado históricamente con los regimenes que han ignorado esto.

Fuente

martes, 28 de abril de 2009

¡No soy cachifa de nadie!



Las caras en esta foto han sido distorcionadas para ocultar la identidad de las personas retratadas. Estos estudiantes se reunen en la Calle La Peta para compartir con amigos y amigas.



“Cachifa” es una palabra despectiva en Venezuela para referir a una mujer que limpia las casas de otras personas. El término es un insulto.

Muchas mujeres inviertan energía e inclusive dinero en esfuerzos para distinguirse de estas cachifas: por ejemplo, les dan uniformes para que nadie jamás confunda la ama de casa con quien la asea y ordena.

El miedo a que le asocien a uno con las tareas del saneo no se limita a las mujeres: muchos orgullosos padres e hijos desprecian cabalmente a todas las labores domésticas, sintiéndose vulnerados en su hombría si alguien les pida que arroje un desperdicio en un lugar apropiado o que lave un plato.

Es más: quienes limpian las calles y recolectan la basura municipal también son vilipendiados, y las demás personas les asocian con el producto que recogen. Hace años facilité entre una cooperativa de recolectores de basura en San Antonio de Los Altos: un socio de la organización me contó como una vez pidió agua de una dueña de casa, y ella se la dio en una vieja y oxidada lata de sardinas. Aparentemente no había un jabón suficientemente fuerte para lavar el sucio que dejaría este señor en un vaso de su cocina.

¿A qué viene esto?

Es una continuación de las reflexiones que incié abajo en la entrega anterior en este blog.


Mucha gente se aterra frente a la sugerencia que ayude a limpiar el ambiente, o que por lo menos, que no contribuya a su degradación, creo por problemas de estatus. Y en consecuencia las personas conviven en entornos que la colectividad destruye sin que haya responsables para su mantenimiento. Se ha naturalizado esto tanto que ya no vemos la pobre estética que nos ronda.

En estas fotos hay estudiantes universitarias que usan espacios de la Universidad Central para descansar o compartir con amigos y amigas sin darse cuenta que están parados entre papeles, vidrios, latas y otros desperdicios en el piso. No los ven.

Varias veces he participado en actividades colectivas de limpieza de la ciudad universitaria. Andaba con mis guantes, mi gran bolsa negra y ropa de trabajo físico. Inclusive ocurría varias veces que cuando me acercaba a grupos de muchachos, éstos deliberadamente arrojaban mas papeles al piso, en lo que parecía un gesto de descrédito a mi oficio. Pero tan pronto que les invitara a unirse al esfuerzo, y me identificara como profesora de la institución, se cambiaba su actitud:

”¡Profesora!! ¡Claro que sí! ¿Dónde hay una bolsa y guantes?”

Era un problema de clase social. Quien se porta así sufra intensamente por la vulnerabilidad de su autoestima.

Y esto conlleva a otro tema: ”La tragedia de los ‘Commons’”; la fuente citada está en inglés y se refiere a un trabajo clásico escrito por Garrett Hardin. Escribiré sobre esto en otro momento.



Las caras en esta foto han sido distorcionadas para ocultar la identidad de las personas retratadas. Son estudiantes que descansan entre clases en la zona llamada "Tierra de Nadie" de la Universidad Central de Venezuela.

 
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