domingo, 14 de julio de 2013

Tejedor, como en Frida Kahlo


 
Archivo:Morgan Freeman, 2006.jpg
Desafortunadamente pasan los episodios nuevos de la maravillosa serie de Morgan Freeman sobre el universo cerca a medianoche, y anoche me quedé dormida frente a ideas fantásticas como un universo en forma de una pelota de futbol con doce lados, que como un juego infinita de espejos refleja imágenes de galaxias de un lado a otro en lapsos de billones y billones de años luz.

Con mi cabeza llena de aquello fui a dormir de verdad en mi cama.

Y soñé de algo así como el imagen de Frida Kahlo de las tejedoras del mundo, excepto en este caso fue un señor flaco y chiquito dedicado a análisis estadísticos que tomaba cifras como las que se guardan sobre las idas y venidas de los trenes, la demográfica de los nacimientos y muertos, las ventas en los supermercados y así sucesivamente y los convertía en caleidoscopios de colores que se derramaban sobre el mundo.

Ya no me queda del sueño sino manchas de color en la memoria.   

sábado, 13 de julio de 2013

Crónica de una crisis médica en el Victorino Santaella


 

Esta es la historia del tratamiento médico que recibió “Juan”*, un hombre de 62 años que vive en San Antonio de los Altos y que no tiene un seguro de salud.

 Solicitó ayuda por un agudo dolor abdominal con vómito y diarrea, acudiendo primero a “Caritas”, un servicio de salud asociado con la iglesia; sin exámenes de laboratorio le recetaron calmantes (cuyo costo en la farmacia le quito buena parte de su quincena) y le mandaron a su casa a descansar.

El dolor no cedió y luego el mismo día asistió al Ambulatorio Rosario Milano de la misma municipalidad donde le recetaron más calmantes (con nombres distintos, también con un costo elevado), pero allí además recomendaron que ingresara en el Hospital Victorino Santaella en Los Teques, Estado Miranda. Las mismas enfermeras llamaron desde el Ambulatorio a una ambulancia porque Juan tenía una vía de rehidratación intravenosa en el brazo; dicha ambulancia nunca llegó: el encargado del vehículo alegó por teléfono una supuesta pero inexistente tranca automovilística en la ruta para explicar su demora.
Más tarde, una vecina que ayudó a transportarle a Juan hasta el hospital vio a dicha ambulancia estacionada por la noche detrás del conjunto residencial OPS donde ella también había dejado su carro. Quedó claro que el hombre estaba cómodamente descansando en casa y no quería molestias.
Al llegar por auto particular al servicio de emergencia del Victorino le atendió una doctora que le mandó un examen de orina, pero apuntó que no había envases para colectarla; después de más de una hora finalmente pudo encontrar un vasito apropiado, y la esposa de Juan, "María", cargó la muestra arriba al piso donde se encuentra el laboratorio, pero ¡le dijeron que desde hace meses no había los insumos necesarios para hacer la prueba! La doctora tiene que haber sabido que se había dejado de practicar estas pruebas: ¿por qué tanto embuste?

María bajó con el vasito lleno en la mano y, al reclamar, las enfermeras no encontraron mejor explicación que la quejosa gemida: “No es mi culpa”, una excusa enunciado con una mirada bóvida y vacía de aburrimiento. Mientras tanto una de las enfermeras se concentraba en la tecla de su teléfono celular. Luego tampoco había cómo hacerle un examen de sangre. (¡Estamos hablando del hospital principal de Los Teques!) Todo este tiempo Juan estaba sentado en una silla doblado de dolor porque no había una cama.

Varias horas más tarde encontraron una cama en la sección de emergencia y le administraron calmantes intravenosas para esperar la mañana. El día siguiente era necesario hacerle una tomografía, pero de nuevo los embustes: dijeron que en el Victorino no había cómo realizarla, que faltaba el equipo necesario; la hermana de Juan pasó la mañana buscando en varios lugares de Los Teques para encontrar un sitio con los equipos necesarios, y al hallar uno regresó al hospital a buscar a Juan para llevarlo allí en un taxi. Allí toparon por casualidad con una doctora amiga, una persona conocida de antes, que desmintió la patraña de la otra médica: indicó que  allí mismo existe el equipo necesario, y con gran amabilidad, ya que los problemas de Juan no tenían que ver con su especialidad médica, firmó una orden para que le atendieran en el mismo Victorino.

¿Por qué tanta mentira? ¿Por qué mandarle a hacer exámenes que no había en el hospital, y alegar en otro momento que no había los equipos para hacer otro cuando no era cierto? ¿Era insensibilidad y truculencia, o simplemente un vasto fastidio y hartura con el sufrimiento ajeno?
 
*Se ha cambiado los nombres a petición de los involucrados

jueves, 11 de julio de 2013

Los secretos sucios de Estado: las tristes ironías y coincidencias de los denunciantes


 

ergei Magnitsky y Edward Snowden, dos personas que han denunciado irregularidades en sus países, comparten los titulares actualmente, pero no he visto ni en la BBC ni en CNN que se comparen a estos personajes entre sí; son noticias contemporáneos pero extrañamente no asociados. ¿Qué tienen en común?

1.   Los dos hombres revelaron ciertos secretos de sus países respectivos -Rusia y los Estados Unidos- de manera pública.

2.   El resultado fue la furia desmedida de los jefes de Estado de estos países y la persecución internacional para castigarlos.

Magnitsky, un abogado, fue encarcelado y murió en una prisión rusa –dicen por los golpes que recibió allí. En estos días fue macabramente “juzgado” in absentia –es decir en este caso después de muerto- y condenado no sé a qué, tal vez a quedar por la eternidad en nuestra memoria colectiva como culpable de algo. Su cliente en los momentos de del arresto, William Browder, era un inversionista británico y pudo escapar a los Estados Unidos donde -irónicamente- está protegido por el gobierno allí.

Snowden, en cambio, escapó y yace –irónicamente- en un aeropuerto ruso.

Y ahora Snowden a lo mejor conseguirá asilo en Venezuela, un país que guarda muchos secretos propios.

La ironía más grande de todas es que  los dos obraron en nombre de la claridad y la transparencia, y tanta maniobra política ha conseguido dejar estos motivos en el silencio de lo-que-no-se-puede-decir debido a lealtades políticas implícitas.
 
Referencia:
-letra ornata: http://retrokat.com/medieval/leil.htm
 

sábado, 6 de julio de 2013

Democracia y los golpes de Estado


 

reo en la democracia.

Los golpes de Estado, debido a la necesidad de emplear la crudísima fuerza física para obligar a huir a quienes detentan el poder en un momento dado, normalmente ocurren por medio de la acción del ejército nacional del país en cuestión, o por medio de la invasión desde el extranjero de las tropas de otra nación. Debido a este empleo descarado y letal de poder de las armas, se presentan como la antítesis de la democracia.

La democracia se apoya en la creencia de parte de los ciudadanos que sea mejor discutir –a veces a gritos- que disparar. Se trata de una institución basada en tres instancias administrativas: el poder ejecutivo, el legislativo y el jurídico. Ellos deben funcionar como árbitros y protectores entre sí, para que ninguno de ellos por sí solo pueda dominar totalmente el escenario político de la nación. Si uno de los poderes domina a los demás la democracia se debilita.

Quienes ocupan estas instancias no están en estas posiciones de por vida. El presidente (del poder ejecutivo) y los miembros de la cámara legislativa deben ser elegidos por periodos predeterminados. Esta es la esencia del proceso democrático. Ninguno de ellos debe quedarse en el mando por más tiempo que autorizan los electores y la ley. Los gobiernos democráticos, siempre tienen límites temporales. Si se perpetúan en el poder, la democracia se debilita.

Sin embargo, es mejor tratar fortalecer una democracia débil que intentar salir del  dominio militar. Con demasiada frecuencia los gobiernos militares se eternizan o gastan muchos recursos en intentar durar.  Se puede en última instancia cambiar un gobierno elegido por medio del voto; para cambiar la influencia militar normalmente hay que usar sus mismos métodos: pelear con balas y otras armas letales. 

Existen hoy en día varios contextos donde se habla de restaurar la democracia por medio de un golpe. Egipto es uno de ellos; Sumita Pahwa (1) en un artículo “El problema con un ‘golpe para la democracia’ analiza la situación actual en aquel país; tiene seis puntos de los cuales aludo a tres:

1)     “Al permitir que los militares decidan en impases políticos, y que determinen lo que es realmente ‘la voz del pueblo’…. se reduce el incentivo de los partidos para invertir en los procesos electorales….”

2)     “Esto también reduce la necesidad que tienen todos los actores para negociar compromisos…. El aprendizaje de la intervención militar es: si no te gusta tu gobierno, espera hasta que puedas derribarlo….”

3)     “[Podría pasar que] Egipto siga el modelo pakistaní…. del ejército  como el eterno árbitro político.”

El caso venezolano es un tanto distinto. En su mayoría el discurso sobre golpes proviene del poder existente, como un miedo, más bien una paranoia de ser reemplazados por la fuerza, aunque no quede claro qué fuerzas iniciarían dicho golpe. 

Existen también los “auto-golpes” que ocurren cuando un gobierno se debilita y quiere re- afianzar su potestad. Ocurre cuando el gobierno del momento asuma poderes extra-constitucionales por medio del apoyo militar. Ejemplos históricos incluyen el paso de “presidente” a “emperador” de Louis Napoleón Bonaparte. Ejemplos modernos incluyen a Alberto Fujimori, en Perú, quien suspendió los poderes de la legislatura y de la rama judicial en 1992. También se considera “auto- golpe cuando un gobierno pierde una elección y no quiere reconocer los resultados.  (2)

Los golpes y los auto- golpes, aún cuando los participantes tengan los  mejores propósitos de mejorar o volver a una forma deseada de democracia, al final debilitan las mismas aspiraciones de autogestión que proclaman.
Creo que la Oposición venezolana debe, como acto de prevención y como profilaxis política, afirmar, declarar y gritar su adhesión a los principios democráticos.

Referencias:

(1)    Sumita Pahwa (5 de julio, 2013). THE TROUBLE WITH A 'COUP FOR DEMOCRACY' (El problema de un 'golpe por la democracia'). En la página de Steve Negus, The Arabist. Accesible en la página Web: http://arabist.net/blog/2013/7/5/the-trouble-with-a-coup-for-democracy

(2)    Wikipedia. Accesible en la página Web: http://en.wikipedia.org/wiki/Coup_d'%C3%A9tat#Types
(3)   Letra ornata: Accesible en la página Web: http://retrokat.com/medieval/leil.htm

jueves, 4 de julio de 2013

Independencia de pensamiento y Edward Snowden


 
La convivencia no es sencilla. Personalmente y desde mi perspectiva, muchas veces hay un lado en las confrontaciones políticas que tiende a actuar según los principios en que creo, y me identifico por allí. Pero mi cabeza nunca ha sido un sello con tinta ideológica.

Creo en ciertos principios y ellos, sí, no los puedo negociar. Por ejemplo, en la política creo en la transparencia del gobierno, en la democracia, en el respeto para el Otro, en la inclusión, la negociación de diferencias y la búsqueda de evidencia veraz –aunque intento mantener también una relativa tolerancia por la incertidumbre.

Para mi consternación la primera de las creencias que mencioné, la transparencia, se ha convertido en una maniobra de política internacional. En el medio hay un hombre, Edward Snowden, quien –con gran valentía- reveló secretos de Estado de los EE.UU. sobre actos ilegales de espionaje. Los EE.UU. lo quiere de regreso para encarcelarlo de por vida –y cosas peores. Los países que se oponen a esta potencia quieren hacer de él un simple obstáculo diplomático, porque en realidad no son ejemplos de transparencia en sus propios gobiernos. Y otras naciones juegan sus propias, y en general ingloriosos, papeles diplomáticos según el lado en que se encuentran.

Creo que hay que apoyar a Edward Snowden, sea quien fuera el agente que decide protegerlo, y sean que sean sus razones para hacerlo.
Referencia:

martes, 2 de julio de 2013

Declaración de Edward Snowden en Moscú en español

Hace una semana me fui de Hong Kong después de que quedara claro que mi libertad y seguridad estaban amenazadas porque había revelado la verdad. La continuación de mi libertad se debe a los esfuerzos de nuevos y viejos amigos, familiares y otras personas que nunca he conocido y probablemente nunca conoceré. En ellos confié mi vida, y ellos devolvieron esa confianza con fe en mí, siempre estaré agradecido por aquello.

El jueves, el Presidente Obama declaró ante el mundo que no iba a permitir nada de "tejes y manejes" diplomáticos" sobre mi caso. Sin embargo, ahora se ha reportado que después de haber prometido no hacerlo, el presidente ordenó a su vicepresidente a presionar a los líderes de las naciones a las cuales he solicitado protección, para negar mis peticiones de asilo.

Este tipo de decepción de parte de parte de un líder mundial no es justicia, como tampoco la es la penalidad extralegal de exilio. Estas son las viejas y malas herramientas de agresión política. Su propósito no es asustarme a mí, sino a quienes podrían hacer igual a lo que hice yo.

Durante décadas, los Estados Unidos de América ha sido uno de los más fuertes defensores del derecho humano de solicitar asilo. Lamentablemente, este derecho, diseñado y votado por los EE.UU. en el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, está siendo rechazado por el actual gobierno de mi país. La administración de Obama ha adoptado la estrategia de utilizar la ciudadanía como un arma. Aunque no he sido condenado por ningún delito, se ha revocado de manera unilateral mi pasaporte, dejándome en condición de apátrida. Sin ningún tipo de orden judicial, la administración pretende ahora despojarme del ejercicio de un derecho fundamental. Un derecho que pertenece a todo el mundo. El derecho a solicitar asilo.

Al final, el gobierno de Obama no teme a los denunciantes como yo, Bradley Manning o Thomas Drake. Somos apátridas, encarcelados, o sin poder. No, la administración de Obama tiene miedo de ti. Tiene miedo de un público informado y enojado, que exige el gobierno constitucional que le fue prometido - y así debería ser.

Me siento afirmado en mis convicciones y estoy impresionado a los esfuerzos realizados por tanta gente.

Edward Joseph Snowden

El original en inglés puede encontrarse en esta dirección: http://www.commondreams.org/view/2013/07/01-13

lunes, 1 de julio de 2013

Monty Python, need I say more?

This is very funny!
 
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