K. Cronick
Esta corta reflexión sobre la diferencia entre la justicia y la venganza va a formar parte de un ensayo más grande sobre el concepto de paz. Por ahora quisiera clarificar mis propias ideas sobre el tema de la justicia como venganza y solicitar de mis amigos y lectores sus opiniones también.
Comenzamos con un resumen de una reflexión que hizo María Asenjo
(2015). Por casi toda nuestra historia la justica se ha presentado como una
forma de “pago”. Los castigos han sido brutales. Ciudades “enemigas” enteras
han sido reducidas a escombros, desde Troy, y Cartago, hasta Hiroshima.
Este pago siempre ha formado parte de la venganza; ha sido
una estrategia de control por parte de quienes salen victoriosos en la guerra,
o de los príncipes que desean demostrar que su poder se ha quedado intacto. Se
trata de infringir un dolor, considerado proporcional al daño que las víctimas creen
haber sufrido en manos de los enemigos o infractores.
La venganza siempre ha existido, pero ha asumido distintos
significados. Siempre implica una demostración de odio por parte del poder
existente, o por parte de quienes se sienten infringidos en sus derechos, o
lastimados por transgresiones cometidas por otras personas.
Casi siempre ha generado sentimientos similares de odio
entre los sobrevivientes de estos castigos. Se trata de odios y violencias que
generan más rencor, y si las víctimas llegan a tener la fuerza suficiente,
también pueden propiciar daños recíprocos -en nombre de la misma venganza.
Las deudas de la venganza nunca podrían quedar saldadas del
todo. Existe la fantasía de que al final, ella significaría una acción
reparadora ante el daño o la ofensa, que será un ejercicio de justicia,
reforzando la cohesión interna del grupo. Sin embargo, la satisfacción nunca puede ser
completa porque quienes han sido castigados buscarán sus propias venganzas.
Podemos postular que todo control social que se basa en el
castigo por actos en contra de normativas, no puede obtener esta “satisfacción”
que se desea lograr. Es sólo cuando una sociedad busca la verdadera y profunda realización
de sus necesidades sociales, económicas y afectivas -de todos sus miembros- que
se puede lograr el equilibrio. Aun así, las normas siempre van cambiando, y siempre
habrá la necesidad de entablar una conversación, es decir, una comunicación empática,
reiterada y duradera entre todos para lograr un concepto real de justicia.
Reference
Asenjo González, María (2015). « La venganza en el ámbito de las ciudades
castellanas y su transformación en la Baja Edad Media ». La vengeance en Europe, édité par Claude Gauvard
et Andrea Zorzi, Éditions de la Sorbonne.
https://doi.org/10.4000/books.psorbonne.72269.
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