lunes, 22 de junio de 2026

Venganza como justicia

K. Cronick 

Esta corta reflexión sobre la diferencia entre la justicia y la venganza va a formar parte de un ensayo más grande sobre el concepto de paz. Por ahora quisiera clarificar mis propias ideas sobre el tema de la justicia como venganza y solicitar de mis amigos y lectores sus opiniones también.

Comenzamos con un resumen de una reflexión que hizo María Asenjo (2015). Por casi toda nuestra historia la justica se ha presentado como una forma de “pago”. Los castigos han sido brutales. Ciudades “enemigas” enteras han sido reducidas a escombros, desde Troy, y Cartago, hasta Hiroshima.

Este pago siempre ha formado parte de la venganza; ha sido una estrategia de control por parte de quienes salen victoriosos en la guerra, o de los príncipes que desean demostrar que su poder se ha quedado intacto. Se trata de infringir un dolor, considerado proporcional al daño que las víctimas creen haber sufrido en manos de los enemigos o infractores.

La venganza siempre ha existido, pero ha asumido distintos significados. Siempre implica una demostración de odio por parte del poder existente, o por parte de quienes se sienten infringidos en sus derechos, o lastimados por transgresiones cometidas por otras personas.

Casi siempre ha generado sentimientos similares de odio entre los sobrevivientes de estos castigos. Se trata de odios y violencias que generan más rencor, y si las víctimas llegan a tener la fuerza suficiente, también pueden propiciar daños recíprocos -en nombre de la misma venganza.

Las deudas de la venganza nunca podrían quedar saldadas del todo. Existe la fantasía de que al final, ella significaría una acción reparadora ante el daño o la ofensa, que será un ejercicio de justicia, reforzando la cohesión interna del grupo.  Sin embargo, la satisfacción nunca puede ser completa porque quienes han sido castigados buscarán sus propias venganzas.

Podemos postular que todo control social que se basa en el castigo por actos en contra de normativas, no puede obtener esta “satisfacción” que se desea lograr. Es sólo cuando una sociedad busca la verdadera y profunda realización de sus necesidades sociales, económicas y afectivas -de todos sus miembros- que se puede lograr el equilibrio. Aun así, las normas siempre van cambiando, y siempre habrá la necesidad de entablar una conversación, es decir, una comunicación empática, reiterada y duradera entre todos para lograr un concepto real de justicia.

Reference

Asenjo González, María (2015). «  La venganza en el ámbito de las ciudades castellanas y su transformación en la Baja Edad Media ». La vengeance en Europe, édité par Claude Gauvard et Andrea Zorzi, Éditions de la Sorbonne.  https://doi.org/10.4000/books.psorbonne.72269.

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