martes, 21 de noviembre de 2017

Acoso sexual



Los recientes escándalos de acoso sexual en los Estados Unidos me dejan con emociones en conflicto. Por un lado, reconozco que sea una preocupación y una causa de sobresalto para todas las mujeres, desde la inseguridad de la calle hasta el malestar en el lugar de trabajo. También reconozco que pueda llegar a ser algo realmente peligroso y maligno.

Personalmente en mi vida no he tenido que confrontar algo así que no he podido controlar; normalmente basta con un más o menos elaborado “no”. Pero, sobre todo para mujeres jóvenes, cuando haya amenazas físicas o emocionales, o cuando un hombre poderoso deje en claro que un empleo esté en juego con la respuesta que recibe a su “invitación”, el acoso se vuelve serio y amenazante.

Por otro lado siento que hay cierta histeria en algunas de las acusaciones. Recién acusaron a un entrevistador que admiro de acoso. Dicen que ha invitado a mujeres a lugares privados para reuniones de trabajo, y que se ha desnudado en su presencia. 

Me parece que una mujer en estas condiciones podría reírse o enojarse o echarle un balde de agua frío al payaso, y exigirle que se viste. No es necesario que el incidente tenga más repercusiones.

A lo mejor no estamos enseñando a nuestras hijas a manejar estas situaciones.  Y tampoco a nuestros hijos a respetar a las mujeres.

Por otro lado las mujeres también acosan. Para los hombres es especialmente difícil porque la cultura de hombría no le deja al macho espacio para sentirse víctima en estas situaciones. ¿Va a acusarle a su acosadora frente a la opinión pública o frente a la policía? Quedaría en ridículo.

En general, creo que tenemos que revisar a fondo cómo usamos nuestra sexualidad y dejar en claro que nunca jamás debe ser usada como un arma en una situación de amenaza. Pero además tenemos que proveer a ambos géneros con herramientas útiles para evitar este tipo de situación y controlarla cuando ocurra. 


sábado, 11 de noviembre de 2017

Reflexiones sobre la reunión con Pasión Petare y el Proyecto Alcatraz



En lo que sigue cuento algo de la experiencia del miércoles antepasado en la Sala de Usos Múltiples del Postgrado en Psicología Social de la UCV. Se trata de la primera reunión de un seminario sobre esfuerzos de ciertos ONG y grupos particulares para contribuir a la paz y al bienestar en Venezuela. 

En la reunión del seminario “Soluciones Sociales” de ayer, 01/11/17, asistieron personas de variadas organizaciones. Fue un encuentro muy emotivo en que representantes de dos grupos describieron sus proyectos, y mientras hablaban, de manera bastante informal, intervinimos todos los demás con preguntas y comentarios. Pudimos reflexionar sobre lo que significa para un adolescente "escoger la vida" por medio de un equipo deportivo, sobre la otra y tristísima alternativa: optar por una muerte casi segura entre los delincuentes en las bandas.

Los dos grupos invitados eran:
a) La ONG Pasión Petare, que se dedica a organizar equipos de futbol en la zona de Petare para niños y adolescentes.
b) El Proyecto Alcatraz, que recupera los miembros de las bandas delictivas en la zona de El Consejo del Estado Aragua; uno de sus estrategias principales es el rugby. 

Pasión Petare

Pasión Petare (PP) es una ONG conducida por tres mujeres y un hombre. Asombrosamente este pequeño equipo ha logrado organizar 3.500 niños en equipos de futbol en variados sectores del Municipio Sucre. Se originaron como parte de un proyecto de la alcaldía (Alcalde Carlos Eduardo Ocariz), pero luego, bajo la dirección de Soñia Pérez, se independizaron para poder continuar con el trabajo más allá de los cambios políticos en la municipalidad. Ahora mantienen una postura de neutralidad política.  La alcaldía de este entonces construyó  múltiples canchas deportivas, y paralelamente la ONG PP desde el 2011 ha conseguido financiamiento de modo independiente para dotar uniformes y materiales deportivos a 18 equipos de niños en la zona. Preparan a entrenadores, forman líderes comunitarios, organizan torneos y mantienen un plan vacacional con actividades especiales como teatro, videos y un plan de alimentación.

Importante en estas actividades es el trabajo con valores como la tolerancia, la empatía y el “no imponer”.  Los muchachos, al crecer, se conviertan muchas veces ellos mismos  en entrenadores, que desempeñan con frecuencia una figura paterna en una zona donde el padre biológico a menudo está ausente.  Los equipos de fútbol se fungen como familias extendidas en que el uniforme que llevan se convierte en una fuente importante de identificación.

Su entorno es difícil. Para casi todos los niños algún familiar ha muerto víctima de la violencia urbana. Ocurre que las madres de los niños y niñas participantes están muchas veces agobiadas económicamente y por sus responsabilidades, y los niños “se independizan” a los 12 años. Las madres no pueden supervisarlos, y existe el peligro de que se asocien con bandas o que confrontan otros peligros como el consumo de sustancias ilícitas. En este ambiente, sucede que algunos adultos vean al deporte sólo como “un pasatiempo” sin importancia, e inclusive, el dinero necesario para el transporte a las prácticas escasea. A pesar de estas dificultades, el proyecto prospera, y los niños y niñas  tienen esta importante oportunidad de apoyo afectivo, moral y educativo.

El Proyecto Alcatraz

La historia del Proyecto Alcatraz es tan interesante como lo es un paseo por sus grandes logros. Surgió en 2003 cuando tres jóvenes robaron a un inspector de seguridad de la Hacienda Santa Teresa. Fueron arrestados pero se les ofrecieron dos alternativas: la primera opción fue devolver lo robado y trabajar durante tres meses en la Hacienda para reponer los daños, sin recibir nada de sueldo. La segunda fue ir a la cárcel. Los tres decidieron por la primera opción, y  –esto es parte del milagro del Proyecto Alcatraz- pidieron que sus compañeros de banda también pudiesen hacer lo mismo.

Luego, una segunda banda, rival de la primera, fue incorporada también. Al principio se trabajó con las dos bandas por separado, pero después de unas semanas se decidió confrontarlos para que pudieran resolver sus diferencias. Los ubicaron a todos en un cuarto pequeño para conseguir dos metas: primero, ir perdiendo el miedo, y segundo, organizarse en equipos de rugby. Al final del primer juego “problematizaron” el encuentro. En un video que trajeron los representantes del proyecto se puede apreciar a Sr. Alberto Vollmer en un proceso de careo fascinante: él pregunta*:

-¿A cuántos de Uds. le salieron sangre en este juego? Varios muchachos, con algo de inseguridad, levantaron la mano. Sigue el Sr. Vollmer: -Mira, esto no importa, ha sido un juego. No pasa nada. Es parte del deporte.

En juegos de equipos, con reglas para los encuentros, límites y una cultura de caballerosidad, pierden la necesidad de venganzas. Esta es la lección que el Sr. Vollmer, y luego, todo el equipo del Proyecto Alcatraz, han ofrecido a estos jóvenes. Ahora se han incorporado más de 200 chicos al proyecto.

Los deportes, según Nelson Mandela, constituyen una de las herramientas más poderosas para la transformación social y personal. En las palabras del Proyecto, inculca “valores de respeto, disciplina, trabajo en equipo, espíritu deportivo y humildad, tan fundamentales para el deporte como para la vida misma.”**

Al principio, uno de los peores enemigos del proyecto fue la misma policía. Pero viendo el potencial de transformación que traía, con el tiempo se aliaron con las mismas metas. Como resultado se ha visto reducida la taza de delitos en 90%.  Como señalaron los participantes en el seminario, en la vida de las bandas delictivas, lo normal es que después de los 25 años de edad, los muchachos estén o muertos, o severamente lesionados o encarcelados. Uno de los jóvenes en el video dice: “He asesinado más de diez personas. Estaba dispuesto a morir.”  Los que están solicitados por la ley tienen que entregarse y pagar su pena. Luego se elabora un proceso de perdón, tanto de parte de la comunidad como por sí mismos. Como dijo un graduado del proyecto, Jesús, -“La etiqueta del delincuente pesa.”

En los equipos de rugby, y con el trabajo honesto, se elige la vida, no la muerte. Diez bandas han sido desarticuladas, y se ha trabajado en algunas cárceles, también organizando equipos de rugby, irónicamente entran en estos lugares con el “permiso de los pranes”, los criminales que las controlan. Alguien el equipo remarcó: “Hay que estar abierto” y trabajar con quien sea que pueda ayudar a traer paz a la comunidad.  

Conclusiones:

Todos los muchachos tienen el derecho a una formación sana. En lugares donde se les niega la posibilidad de una adecuada formación, el deporte es una vía poderosa para la socialización. Las bandas dependen de la creación de valores como la necesidad de vengarse, el permiso de atropellar al otro para conseguir lo que se quiere y la falta total de contención. La oferta de la banda es la muerte, a cambio de una breve experiencia de pertinencia. En cambio el deporte ofrece la vida.

La experiencia de los dos grupos de invitados de hoy demuestra que la re-socialización es posible, y que el deporte es una estrategia eficaz para lograrla.

1.  El deporte permite la expresión de la agresión, pero bajo condiciones controladas por las reglas del juego y gobernadas por límites éticos. 
     2. Una parte de los límites éticos es la cultura del “caballero” o mutualidad en el caso de las mujeres, que propone que los juegos sean “limpios” y lo que se pone a prueba son las destrezas, la preparación y el conocimiento del juego, y no la personalidad de cada jugador.
     3. La importancia de la práctica y la preparación es primordial. No hay vías fáciles hacia la victoria.
     4. Es importante respetar la autoridad del árbitro. Se aprende a reconocer las propias equivocaciones levantando la mano al oír el pito de éste. Fuera del campo se aprende a decir “lo hice yo” cuando haga falta, y reparar los daños si se puede.
     5. Se aprende a ver al otro, inclusive a los del otro equipo, como seres con necesidades y aspiraciones. Es Importante sentir empatía hacia el otro. Dar la mano al contrincante es un símbolo que se repite de muchas otras maneras en otras situaciones. Una parte esencial de esta formación es poder ayudar al otro, darse cuenta de sus necesidades, dolores y también sus alegrías.
     6. Se aceptan las derrotas como experiencias de aprendizaje.
     7. Ganar un juego, o simplemente desempeñarse con habilidad y maestría en el campo de juego, es motivo de legítimo orgullo y satisfacción y aun euforia, y merece ser celebrado.

*Cita reconstruida.

** La Página web del proyecto, disponible en: http://www.fundacionsantateresa.org/web/fundacion.php

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Desintegración social


No es un problema de izquierdas o derechas. Es un problema de dinámica social.

1. Si un grupo humano cae en la miseria, habrá eventualmente violencia, que puede expresarse en terrorismos, en tiranías y en el desarrollo desmesurado de la criminalidad.
2. Si un grupo humano siente una prolongada mengua en su bienestar, se aumentarán las tendencias racistas y xenofóbicas y la propensión al militarismo.
3. La miseria y el malestar social conducirán al surgimiento de líderes políticos despóticos y aun criminales.

martes, 31 de octubre de 2017

Muros

de Karen Cronick

Me encuentro construyendo muros
más seguros: como felino con frío, 
o perro enrollado, como pan al lado 
del fuego. Aquí pliego mi viejo cuerpo. 

Desde aquí, tras mi gordo muro, 
hay un techo negro, tan alegre 
de astros de luz y libres cometas.
La luna, andadora y quieta,
huele a jengibre y a café

Espero -no sé qué- de las sombras.
Nombro a las aves de la noche.
Tras mío exhalan el romero,   
la albahaca, la salvia, la menta, 
el cilantro y la pimienta.
Respiran bromelias en flor.
Es el espacio verdadero,
opaco,  sin reproche, sin dolor.


lunes, 30 de octubre de 2017

Los enemigos de la ciencia



Bill Nye ha mantenido un programa para los niños en la televisión sobre la ciencia desde hace muchísimos tiempo. Ahora, en esta entrevista* refiere a las personas que la niegan o que no "creen" en ella. Termina con la esperanza de que el gobierno de Donald Trump sea el "último suspiro" de esta tendencia obscurantista.

Temo, sin embargo, que "la ciencia" tiene mucha oposición y siempre la ha tenido (recordamos las muertes trágicas de Hipatia de Alejandría, Anaxagoras, Sócrates, Maimónides, Giordano Bruno, Galileo Galilei y más recientemente Dian Fossey quien murió asesinada en Ruanda en 1985).

La ciencia excluye. Lo hace por varias vías, en parte porque para tener acceso a su método y hallazgos es necesario obtener una educación de calidad. Relacionada con esta limitación está el vocabulario de cada campo, que requiere años de aprendizaje y dificulta la comunicación entre "los científicos" y la comunidad en general. Por esto personas como Bill Nye y Neil deGrasse Tyson sean tan populares: actúan como traductores e intermediarios para los no iniciados.

Los gobiernos despóticos casi siempre se oponen a la ciencia –excepto en su expresión tecnológica que produce los Rolls-Royce, los smartphones y las armas de guerra-. La pregunta siempre abierta y la duda constante del pensamiento disciplinado son antitéticas a la obediencia ciega que requieren los dictadores. La lealtad política y militar no puede tolerar la “traición”  del escepticismo.

El otro gran contrincante para el alma humana se encuentra en las supersticiones y muchas  interpretaciones de la fe religiosa. Es tan reconfortante tener a mano toda la verdad porque ella está ya “escrita” o porque con una simple consulta con un oráculo, chamán o por medio de los apropiados rezos a un santo se puede obtener las respuestas necesarias. Además la ciencia no nos explica “por qué” ocurren las cosas, excepto en el sentido de una cadena de causas. El “por qué” último y existencial que nos dan las religiones está ausente en la ciencia, ya que se limita a explicar “cómo” ocurren.

Personalmente pienso que la fe es importante justamente porque llena estos espacios existenciales. Nos explica “por qué” tenemos que morir y “por qué” nacimos. Claro, una elaborada filosofía científica nos puede ubicar en la larga historia del universo, en la belleza de las estrellas y los átomos y en el perfecto reloj de la vida y sus mutaciones. Nos puede fijar –un poco menos precisamente- sociológicamente y en la antropología y la psicología. Nuestra  participación en la vida es maravillosa simplemente porque existe, y esta estética puede ayudarnos a “explicar” nuestra conciencia y sentir.

Pero divago. Mi punto central es que la ciencia es una cultura que debe abrirse, no como materias empolvadas en el ya aburrido liceo, sino como una ventana abierta por donde entran vientos frescos. Los excluidos tienen que perder el miedo a la duda constante y ver lo liberador que puede ser. Mientras más personas tengan este acceso, menos enemigos tendrá la ciencia.

*Lorraine Chow (29 de Octubre, 2017). Bill Nye: Trump Adminstration will be 'Last Gasp of the anti-science movement. Disponible en: http://readersupportednews.org/news-section2/318-66/46561-bill-nye-trump-administration-will-be-last-gasp-of-the-anti-science-movement

sábado, 28 de octubre de 2017

Manaos


Esta noche terminé de leer Manaos de Alberto Vásquez-Figueroa. Es algo así como Indiana Jones con consciencia social. 

Me gustó mucho, por la descripción de la Selva Amazónica en el brutalísimo tiempo de los caucheros. En la novela una pequeña banda de hombres (y una mujer) se escapan de la esclavitud y la prostitución en una serie de aventuras que sería imposible de creer como un cuento verídico, pero como ficción es hipnotizante. No todos lo logran, y de verdad el final de la historia no aparece claramente. No importa las posibilidades reales de una aventura como ésta. El lector huye junto con ellos de las arañas venenosas, de los ejércitos de los esclavistas, del hambre, de la necesidad de convertirse en piratas para conseguir barcos para navegar los ríos, de las tribus de indígenas que han tenido que convertirse en guerreros para sobrevivir a la crueldad de los esclavistas caucheros y aun de las heridas en el alma engendradas por el maltrato que a veces conduce a la locura. 

Yo conocía algo de la historia del comercio del caucho y las orígenes de Manaos, pero realmente sabía poco sobre la enormidad de la tragedia de aquellos tiempos y lugares. El libro me abrió a esta historia, y no volvería a pensar ni en la ciudad ni en el río del mismo modo. 

sábado, 21 de octubre de 2017

La responsabilidad científica frente a la Inteligencia Artificial


Leí recién un artículo* que expresa algo en que he venido reflexionando antes. Los movimientos populistas y separatistas se multiplican y uno de los motivos para esta amenaza anti-democrática es un cambio socio económico que ya comienza a sentirse: la tecnología -a pesar de todos los avances que promete- peligra la vida de mucha gente porque reemplazará sus fuentes de trabajo y la reducirá al estatus de irrelevantes. Sus vidas van perdiendo importancia y significado, y en estas condiciones muchas veces quedan vulnerados frente a los discursos de los extremos de la política. Y no es sólo la mano de obra sin destrezas, pronto tocará a muchos abogados, médicos e ingenieros. La inteligencia artificial y la robotización vienen en camino. Aquí cito un párrafo del artículo*:
"Ahora, más que nunca, los científicos deben comprometerse y comunicarse, para que la política no invada a la ciencia. Se asocian los renacimientos con una batalla de ideas cada vez más intensa. Los científicos deben participar en esta lucha sobre el desarrollo y la aplicación de sus conocimientos e invenciones."


*"The second Renaissance" de Ian Goldin. 19 october 2017 | vol 550 | NATURE.  No tengo acceso a su dirección electrónica.
 
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