domingo, 10 de septiembre de 2017

No hay héroes


Un muchacho que aprecio formuló en Facebook unas preguntas de fondo sobre la naturaleza de la democracia.  Pregunta: “¿dónde están nuestros "defensores? ¿cuál es el papel de los líderes? ¿dónde están sus capacidades?”

En respuesta diría yo que el principio más básico es la duda sistemática. La política en este sentido es como la ciencia. No hay que creer en los héroes, y los líderes infalibles no existen. Primero de todo tenemos que establecer los fundamentos y definir la democracia. ¿En qué consiste? ¿Cómo ha sido derrocada históricamente -y luego recuperada-?

Desde sus inicios en Grecia en el Siglo V aC, fue ideado como una manera de superar el tribalismo y los sectores que impondrían a la fuerza su propia visión del mundo. Ha sido derrocada muchas veces, primero por el gran Alejandro de Macedonia que veía a la ciudad de Atenas como demasiado estrecha para sus ambiciones. 

En los tiempos modernos ha sido destituida por la misma gente que podría haber beneficiado de un sistema pacífico de dirimir las diferencias entre los diferentes sectores de la sociedad. Es decir, ha sido desmantelada por la gente de-a-pie, que en vez de asumir la responsabilidad por su auto-determinación, haya decidido confiar su destino a los “líderes”, los héroes y los grandes señores.

La democracia que realmente funciona no ha tenido un modelo de consulta directa sino representativa. Elegimos nuestros representantes, pero no para que nos "gobiernan", sino para que hablen en nuestros nombres. Luego de elegirlos tenemos que estar vigilantes para que obren tal como les hemos pedido: no podemos votar y luego irnos a la playa. Hay que estar allí cuidando que todo realmente siga como una expresión de nuestra voluntad política.

Hay que insistir y participar en los medios de comunicación, en comisiones gremiales y de otros intereses -e inclusive en la calle en manifestaciones-. Hay que vigilar que las leyes que establecen nuestros representantes sean las que queremos nosotros, y que estas leyes luego se acaten. Tenemos que obedecerlas nosotros mismos porque son nuestras leyes.

Sobre todo tenemos que subordinar el uso de la fuerza al uso de la palabra. Las fuerzas de orden y todos los sectores de la sociedad deben reconocer las reglas. Pero este es un tema más largo que requiere más reflexión: ¿Cómo subordinar los ejércitos y la policía a la ley? ¿Cómo controlar los sectores ilegales y confiscar sus armas letales? 

Sobre esto podemos reflexionar después, pero por ahora tenemos que insistir en la desconfianza institucional. Nadie va a venir a salvarnos. No hay ni líderes, ni dirigentes, ni héroes, ni súper-hombres que vendrán a resolver nuestras dificultades. Sólo nos quedamos nosotros mismos, con nuestras propias capacidades de lograr acuerdos y convenios, y nada más. 

jueves, 7 de septiembre de 2017

Una nueva historia del Siglo IXX



En el comienzo del Siglo XXI la primera señal de los cambios a venir fue la decisión negociada entre las grandes compañías, que antes producían armas de guerra, de ir cambiando progresivamente sus líneas industriales: decidieron manufacturar maquinaria agrícola y mecanismos para controlar el exceso de agua en las estaciones de lluvia en los países afectados por el monsoon y las tormentas que azotan el Caribe.  El agua almacenada entonces acabó con las sequías en los meses sin lluvia. 

Viendo estos éxitos, también invertían en la siembra de bosques en África meridional,  China, Méjico, Texas y Arizona.  Se dieron cuenta cómo los desiertos iban reduciéndose en todo el planeta, las zonas aptas para agricultura aumentaban y la vida silvestre florecía.

Además la temperatura promedia del Caribe bajó dos grados y las huracanes perdían poco a poco su fuerza destructiva. 

La educación se volvió gratuita en todo el mundo, y el énfasis de enseñanza de los primeros grados de la escuela primaria fue la convivencia. Los niños aprendían rápidamente que el acoso escolar no es aceptable, y que las diferencias étnicas y raciales enriquecen la vida de todos. Aprendieron a tolerar las diferencias en creencias religiosas y políticas y en orientación sexual. Al llegar a los últimos años de primaria y la escuela secundaria comenzaban a sentir la gran emoción de aprender sobre las matemáticas, la música, la literatura y las ciencias que develan los enigmas del universo. Poco a poco se dieron cuenta que los misterios de la astronomía superan en majestad a los misterios del horóscopo y los adivinos de la televisión.

Dado que la población del mundo se volvía cada más culta y más tolerante, las emisoras de la televisión y los productores del cine se dieron cuenta que ya no podían vender tantas películas con nombres como “Juego sucio”, “A toda velocidad” y “Kill Bill” y comenzaban a buscar guiones originales de escritores de mérito, tanto los clásicos como los nuevos. Hubo trabajo en abundancia para autores, pintores, músicos y bailarines.  

El poder como algo que detenta un político o un general comenzó a cuestionarse. La gente se volvía más activa en la toma de decisiones colectivas; movida por la nueva ética de tolerancia y empatía, la voluntad política reflejaba el deseo de cuidar y apoyar al semejante.

La gente saludaba los unos a los otros en las calles. Hubo momentos de canto espontáneo en las paradas de autobuses. Los niños nacían riéndose. La muerte se fue incorporándose en la vida como una memoria de alegría. El sol, filtrado por las hojas de los árboles, parecía gozar de existencia.


sábado, 26 de agosto de 2017

Sobre ataques fatales y etnicidad


Sólo una breve reflexión sobre las matanzas masivas en el mundo y la amenaza de “terrorismo”, sobre todo perpetrado por los musulmanes:

Añado abajo dos referencias sobre las estadísticas referidas a la violencia con armas de fuego y otros instrumentos letales en los últimos años. 

Hay mucha preocupación por lo que los medios llaman “terrorismo” cuando el atacante sea musulmán, pero sólo “violencia por parte de personas con problemas mentales” cuando el victimario sea de la cultura local. También, en los Estados Unidos cuando el asesino sea latino, se entiende que pertenece a toda una cultura de "violadores y criminales” (rapists and criminals, en las palabras de Donald Trump). Tanto es así que la emigración de África del norte en Europa y México en los Estados Unidos es temida y siempre más restringida.

Sin embargo nos corresponde, como personas racionales, examinar los datos. Los responsables de la gran mayoría de estos crímenes son personas locales. En el gráfico en la primera referencia abajo se puede apreciar que los nombres de los culpables son típicos de las personas naturales de los Estados Unidos, es decir, nombres en inglés como James, Randy, John y Thomas. 

En la segunda referencia, Omar Alnatour razona sobre los miedos al terrorismo musulmán y determina que son estadísticamente muy exagerados.

Sería interesante examinar las múltiples causas reales de la violencia en nuestras ciudades y tomar las medidas apropiadas. Por ejemplo, se podría considerar críticamente la facilidad que hay para adquirir armas letales. También se podría aumentar los servicios de consulta psicológica y psiquiátrica para quienes los necesitan. Más importante, creo necesario que las personas que ejercen poder en los países afectados eliminen de sus discursos alusiones negativas a las etnías distintas. 

Referencias
1. http://www.motherjones.com/politics/2012/12/mass-shootings-mother-jones-full-data/
2. http://www.huffingtonpost.com/omar-alnatour/muslims-are-not-terrorist_b_8718000.html

miércoles, 23 de agosto de 2017

¿Las guerras logran algo?



¿Podemos lograr algo por medio de la violencia? Al ver las guerras de cerca nos damos cuenta que no han sido ellas que hayan logrado algo, sino lo que ha ocurrido después. 

Creo que se ilustra esto mejor con ejemplos. Nombro dos casos de guerras cuyos resultados fueron espantosos, y una que terminó bien: 

Dos guerras que resultaron en tragedia:

a) la Primera Guerra Mundial  duró desde 1914 al 1918. Más de 70 millones de militares se movilizaron; de ellos más de nueve millones de combatientes y siete millones de civiles murieron. Entre los resultados de estos sacrificios inútiles cinco saltan a la vista: a) los resentimientos posteriores en todo Europa y gran parte de la India y el norte de África, b) el éxito de la Revolución Bolchevique en Rusia, c) el nacimiento de la URSS, d) el desarrollo de los Fascistas en Italia y Alemania y e) el inicio de la Segunda Guerra Mundial -sólo veintiún años después-.

b) La  guerra en Irak: Iniciada en el 2003, las hostilidades siguen hasta la fecha, aunque los Estados Unidos, el invasor principal, ya no las llame “guerra”. Tras  el derrocamiento del Presidente Saddam Husein (y su ejecución en 2006) se inició la violencia entre los diversos grupos étnicos, sobre todo los sunitas y chiitas, y el desarrollo y la organización de Al-Qaeda.  Se estima que ha habido más de un millón de personas muertas. El costo financiero ha sido estimado en más de 9.845 millones de dólares sin contar los costos totales para la economía de las naciones involucradas.  Ahora las hostilidades han extendido a todo el Medio Oriente y el crecimiento del llamado "Estado Islámico" representa una amenaza al nivel mundial. Además las hostilidades entre los demás países de la península arábiga pueden trazarse a la invasión inicial a Irak. Y las oleadas de refugiados que escapan la violencia, la destrucción, las hambrunas y demás tragedias siguen en aumento. 

Una guerra que terminó bien

En cambio el final del Segundo Guerra Mundial puede considerarse exitoso, pero no debido a las hostilidades, sino al Plan Marshall. Su nombre oficial era el Programa Europeo de Recuperación (European Recovery Program, ERP). Se originó en una iniciativa de Estados Unidos para ayudar a Europa Occidental, y tuvo un valor económico de 13.000 millones de dólares de la época. Su objetivo era la reconstrucción de la ruina física y social de Europa tras la acción bélica. El programa duró sólo cuatro años, dese 1948. Se propuso: a) reconstruir aquellas zonas destruidas por la guerra, b) eliminar barreras al comercio, c) modernizar la industria europea y d) hacer próspero de nuevo al continente.  Tuvo un alcance que tal vez incluye la formación de la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1958. 

¡Ahora, imagínense que todo el dinero gastado en guerras en Afganistán, Irak Siria y los demás países de la región hubiera sido invertido en un gran Plan Marshall!


Páginas consultadas:
1. https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Irak
2. https://en.wikipedia.org/wiki/World_War_I
3. https://es.wikipedia.org/wiki/Plan_Marshall

martes, 8 de agosto de 2017

Estrategias de protesta pacífica

No me gustan los trancazos. Me parece que hacen lo que el gobierno quisiera, más que debilitarlo. ¿Qué otras opciones hay? Lo que pasa es que estas estrategias requieren más planificación y reflexión de lo que se necesita para gritar lemas y jalar escombros a la vía. No implican el mismo disfrute de adrenalina, pero son más eficaces. Aquí hay algunas: 1. Clases de primaria para los niños de la calle que se graban y luego se distribuyen por Internet. Lectura de cuentos en lugares públicos. (protegiendo las identidades, sobre todo de los niños) 2. Distribución de comida para ancianos e inválidos (filmados y con iguales protecciones) 3. La prestación gratuita de servicios profesionales a personas necesitadas (abogados, médicos, psicólogos, arquitectos) 4. Seminarios sobre temas políticos en lugares públicos y en línea para grupos reducidos. Esta semana en la UCAB hubo uno que se podía ver por Internet. 5. La creación y presentación de documentales. Amnistía Internacional tiene excelentes películas. Pueden presentarse en aulas universitarias, escuelas y lugares similares, además en el formato de YouTube. 6. Buscar medios para acercar a los paramilitares para sembrar dudas. (El gobierno sabe muy bien como dividir y conquistar, pero la oposición sólo comienza a aprender y usar esta táctica.) 7. Pancartas y murales, Mensajes pintados en el pavimento (las cruces de los caídos fue impactante pero no se ha mantenido). Panfletos 8. Cacerolazos, señalamientos públicos de rechazo a figuras del gobierno 9. Reuniones relámpagos, cantos en lugares públicos. Muestras muy breves de fuerza en la calle. 10. Reuniones en tertulia para discutir un tema. Podría haber mil reuniones en mil casas el mismo día. Filmar (protegiendo identidades) 11. Jornadas de limpieza y embellecimiento de lugares públicos (la tiranía florece en ambientes feos o deteriorados) (Posibles lemas: "Tapa un hueco para la democracia" o "Pinta una pared para la paz" o "Vivir en belleza, no en tiranía") 12. Jornadas de votación sobre diversos temas (por ejemplo, "¿Debe el gobierno dejar de encarcelar a los ciudadanos?") 13. Jornadas de reforestación ("Siembra un árbol para la democracia") 14. Jornadas de reciclaje ("Salva el planeta y salva la democracia") 15. Reuniones grandes para escuchar música y bailar ("Un baile para la Democracia")

domingo, 30 de julio de 2017

La enseñanza del altruismo


En estudios recientes se ha encontrado que diferencias en el tamaño de una zona en el cerebro, la unión temporoparietal, están asociados con la capacidad para empatía y conductas altruistas. Incluyo abajo una referencia en una publicación no-académica que encontré en el Internet, pero hace tiempo en un programa con el entrevistador Charlie Rose y un panel de psicólogos y neurobiólogos, oí de otros estudios, a que no he podido acceder en el Internet. 

En el primer estudio se encontró que personas que actuaban de manera altruista en una situación experimental tenían más volumen de células grises en la zona señalada. En estudios posteriores se ha encontrado que se puede enseñar la capacidad para empatía en niños e inclusive en personas encarceladas por crímenes violentos. Al aprender, en estas personas se aumenta el tamaño de la unión temporoparietal. 

Hay estudios interesantísimos que no puedo abrir con Google. Por ejemplo, Fehr y Fischbacher en un artículo titulado “The nature of human altruism”,  mencionan algunas implicaciones sociales de este fenómeno. Encontré este resumen, pero no tengo acceso al artículo original en Nature.

Algunas de las cuestiones más fundamentales relativas a nuestros orígenes evolutivos, nuestras relaciones sociales y la organización de la sociedad se centran en los temas del altruismo y el egoísmo. La evidencia experimental indica que el altruismo humano es una fuerza poderosa y es única en el mundo animal. Sin embargo, hay mucha heterogeneidad individual en la interacción entre altruistas e individuos egoístas. Es vital para la cooperación humana. Dependiendo del ambiente, una minoría de altruistas puede obligar a la mayoría de los individuos egoístas a cooperar o, por el contrario, unos pocos egoístas pueden inducir a un gran número de altruistas a desertar. Las actuales teorías evolutivas basadas en los genes no pueden explicar los patrones importantes del altruismo humano, apuntando hacia la importancia tanto de las teorías de la evolución cultural como de la co-evolución de la cultura génica” (Fehr & Fischbacher, 23 Oct, 2003).

Este artículo, en que omiten mencionar a las “Minorías Activas” de Moscovici 81971), demuestra cómo, no sólo se puede influir sobre las opiniones y conductas de las personas, sino también sobre sus tendencias éticas.

Estos resultados todavía no aparecen ni en los medios, ni en las redes electrónicas. Todavía hablamos de “gente buena” y “gente mala” como calificativos coloquiales, quedándonos en una especie de neandertalismo científico y humanístico. 

Según estos resultados nosotros entrenamos a la gente a entenderse con los demás o por el contrario, obrar sólo en base a los deseos propios. Además, lo podemos hacer masivamente. 

Otros temas de la psicología que pueden relacionarse con esto incluye el del “modelaje” de Albert Bandura (1971). Según este enfoque, las personas repiten las conductas de figuras que pueden encontrar atractivas o poderosas, sin juzgarlas. De este modo pueden "modelarse" en Nelson Mandela o Nicolás Madura según las circunstancias.

Al combinar las ideas de. a) la enseñanza que conduce al aumento en el tamaño de la unión temporoparietal,  b) las Minorías Activas de Moscovici y c) la noción de Modelaje de Bandura, encontramos un instrumento poderoso para el cambio social e individual.

Hasta ahora hemos hecho lo opuesto: tendemos a enfocarnos en los demagogos agresivos, las películas de guerra, los mensajes brutales en los medios de comunicación y las prácticas castigadoras de crianza, y así desarrollamos –sin ninguna reflexión previa - seres egoístas. 

Referencias:

Bandura, Albert (1971). Analysis of Modeling Processes. New Brunswick, New Jersey. Transaction Publishers

Fehr, Ernest & Fischbacher (23 Oct, 2003). The nature of human altruism. Nature vol 425.

SOTT Radio Network (15 de julio, 2012) El altruismo depende dde uma región del cerebro. Disponible en: https://es.sott.net/article/14597-El-altruismo-depende-de-una-region-del-cerebro
Fehr, Ernest & Fischbacher (23 Oct, 2003). The nature of human altruism. Nature vol 425, www.nature.com/nature

Moscovici, Serge (1996). Psicología de las minorías activas. Ediciones Morata, 1996 - 304 páginas



sábado, 29 de julio de 2017

La transición a la democracia



Tenemos que admitir ahora que vivimos bajo un régimen militar, y no cívico/ militar. Los civiles que aparecen como voceros (como Nicolás Maduro) no detentan el poder verdadero. Por esta razón es importante entender las características de las dictaduras latinas, no sólo para comprender el proceso histórico, sino también para ir seleccionando las estrategias más apropiadas para llegar a un proceso de transición viable. 

Además hay que planificar y desarrollar una eventual evolución hacia la democracia y la paz.

Mazzel (2011) habla de transición política y la consolidación de la democracia en Argentina. Dice, en una reflexión inicial sobre los antecedentes históricos de estos procesos, en la mayoría de los casos, ha ocurrido una “apertura”; dice:

 “¿Qué determina el comienzo de la apertura? Según Juan José Linz las transiciones comienzan habitualmente con un hecho particularmente traumático como el asesinato del almirante Carrero Blanco, en España, o la derrota de Pinochet en el plebiscito en Chile. Esto es mucho más evidente en las (escasas) transiciones “por colapso”. Así, el fracaso del régimen de los coroneles griegos en Chipre, o la derrota de las Fuerzas Armadas argentinas en Malvinas (junio de 1982) abrieron, en forma abrupta, la crisis de esos regímenes militares dando comienzo a la transición. Por lo general se produce una ruptura al interior de la coalición dominante que provoca una crisis de legitimidad, se erosiona la capacidad del régimen para limitar el pluralismo, disminuyen sus capacidades de represión, y se incrementan los umbrales de movilización popular” (pp. 11-12).

En Venezuela el potencial fracaso mañana del “plebiscito” sobre el constituyente podría significar el inicio de una abertura como describe Mazzel. Este autor percibe la acción en la calle como una señal para los dictadores, o aspirantes a dictador, que la población no aceptaría pasivamente su dominación. La represión es posible sólo hasta cierto punto y después deja de ser viable para mantener el poder. Pero las manifestaciones populares no son capaces por sí solas a derrotar una dictadura: son señales importantes -imprescindibles- pero no vencen al poder militar.

¿Cuándo se sabe que la transición hacia la democracia está consolidada? Dice Mazzel:

“…cuando el poder civil democrático no tiene ningún tipo de condicionante originado en el ejercicio de la dictadura e impuesto por esta en su retirada, ni intentos de cuestionamientos de decisiones del poder civil que afectan a los militares, por parte de las Fuerzas Armadas. Es decir, cuando estas dejan de tener prerrogativas que escapan a sus funciones específicas como parte del Estado y quedan subordinadas por completo al poder civil. Debe incluirse, también a modo de refuerzo del proceso, la elección libre del segundo gobierno posdictadura, siempre y cuando, por cierto, no continúen vigentes condicionamientos impuestos por la dictadura” (Waldo Ansald, citado por Mazzei, p. 12).

El final de una dictadura puede ocurrir por "colapso" como en Argentina, o por una trasformación gradual o “pactada” como ocurrió en Chile.  Mazzei describe así a las dos opciones:

“... una de las características de las transiciones por colapso es que de la fase de liberalización se pasa, sin escalas, a la democratización (o salida electoral). En este caso desde el renacimiento de la actividad política hasta el llamado a elecciones pasan pocos meses. … [Las]  transiciones no pactadas tiene mayores probabilidades de conducir a un tipo más completo y menos restringido de democracia ya que la ausencia de pactos puede significar una posibilidad de avanzar más profundamente en las reformas económicas y sociales, o en la revisión judicial del pasado. De hecho Argentina fue el único de los países latinoamericanos que juzgó y condenó a los máximos responsables militares de la dictadura” (p. 13).

Sin embargo, señala el autor que la democratización por colapso puede conducir a confrontaciones entre los partidos políticos y los otros aspirantes al poder civil. Estas confrontaciones pueden degenerar en trifulcas políticas, acusaciones repetidas entre los actores principales y la creación de múltiples partidos políticos pequeños que no logran acordarse sobre las temas más importantes. Este es un fenómeno que comienza a asomarse en Venezuela aún antes de la caída de la dictadura. Es decir, se trata de un proceso potencialmente más rápido, pero también más vulnerable al fracaso.  

Otro de los riesgos es el regreso del poder militar. Mazzel cita al respecto el caso argentino en que hubo múltiples intentos de militares descontentos para recuperar el poder perdido.

Referencia:
Daniel Mazzel (2011). Reflexiones sobre la transición democrática argentina. PolHus 4 (7), pp 8-15. Disponible en: http://www.historiapolitica.com/datos/boletin/polhis7_mazzei.pdf







viernes, 28 de julio de 2017

Es posible negociar:


En el barrio Catuche las madres de los miembros de dos bandas que por años se mataban entre si, lograron un acuerdo para no agredirse más. Los procesos cíclicos de duelo y venganza eran mucho más sentidos y concentrados que en el actual conflicto entre la Oposición y el Gobierno.


Referencia:
http://www.changemakers.com/sites/default/files/capitulo_libro_caso3_catuche_0.pdf

sábado, 22 de julio de 2017

Javier Cercas y "El monarca de las sombras"

Acabo de terminar "El monarca de las sombras" de Javier Cercas. Es un libro sumamente conmovedor sobre la recuperación histórica de las lealtades políticas de una familia en el tiempo de la Guerra Civil en España, escrito por el descendiente de un joven falangista que murió a los 19 años. Es fascinante desde muchos puntos de vista, pero por ahora señalo sólo algunos. Por ejemplo revisita como las familias se desgarraban según los colores de sus causas. Otra de las reflexiones en el libro tiene que ver con lo trágico que es morir por una causa equivocada. Finalmente pregunta si de verdad existe la posibilidad de una «bella muerte» (kalòs thánatos) como la del guerrero joven -como Aquiles que en el Ilíada muere en la flor de la vida para ser siempre recordado y honrado-. El autor compara Aquiles en el Iliada con su reaparición en el Odisea en que se convierta en el triste Monarca de las Sombras, y de allí viene el título del libro de Cercas.

lunes, 3 de julio de 2017

Justicia y retribución



No se distinguen ahora en Venezuela entre los hampónes y las fuerzas de orden. Igual, ambos se dedican a segar las vidas de los mejores de nuestra juventud, y por las mismas razones: van matando todo lo que les estorba en su afán de robar y para seguir adheridos a sus respectivos puestos de mínimo poder. 

La democracia está basada en el votante racional que no elige su candidato según sus emociones pasajeras, sino de acuerdo con cómo evalúa a las propuestas explícitas de los aspirantes políticos. Al mismo tiempo, el sujeto de la ley (ciudadano que obedece la ley) la acata, dado que dicha ley es producto de un gobierno elegido democráticamente. El ciudadano es el autor de la ley, es suya propia, porque escogió la legislatura que la formuló: no tendría sentido desobedecerla. 

Sin embargo la experiencia de varios países modernos nos indica que esto no siempre ocurre así. También la historia nos da ejemplos de gobiernos sin ley donde pareciera que el sujeto de la ley  no existiese.

Por ejemplo  Robespierre, mientras hablaba de los “droits de l'homme” (derechos humanos) y la justicia para las masas, manda a Dantón a la guillotina. A su vez, Robespierre fue ejecutado por la Convención de la Revolución francesa del mismo modo que murieron sus propias víctimas. Le colocaron en la celda donde encarcelaron a María Antonieta y lo guillotinaron sin juicio.

Varios milenios antes Agamenón sacrificó todo, incluso su hija, a su afán del poder. La justicia le llega finalmente en la forma de su asesinato a manos de su mujer, pero las venganzas siguieron con más homicidios y la locura de su hijo.

O sea, la justicia no aparece como conciencia y enmienda, sino como una retribución atroz.

viernes, 23 de junio de 2017

Disidencia y enfermedades mentales



No es nuevo mantener que los disidentes políticos sean enfermos mentales y criminales. 

Ha ocurrido así, por ejemplo, en variados Estados totalitarios (Alemania en los años treinta del Siglo XX, la Unión Soviética, sobre todo en los años sesenta del mismo siglo, China durante toda el régimen comunista y Cuba bajo el mando de los hermanos Castro). En los países comunistas se considera que la oposición política proviene de los residuos nefastos del capitalismo, y por otro lado en el fascismo la atribuyen a fuerzas degenerativas de tipo racial o a anormalidades físicas o psíquicas. Por esta razón el totalitarismo etiqueta la discrepancia pública como un tipo de criminalidad enfermiza que requiere reeducación o tratamiento psiquiátrico y psicológico. Dicen que la reclusión de estas personas no es para castigarlas sino para rehabilitarlas. Quienes “sufran” del inconformismo político padecen de una patología que debe ser curada.

Por otro lado se han empleado estrategias desarrolladas por psicólogos para amedrentar y deprimir presos en lugares como la base estadounidense de Guantánamo en Cuba. Martin Seligman, el psicólogo que desarrollo la noción de la "desesperanza aprendida" (learned helplessness) enseñó a oficiales del Pentágono cómo bajar la resistencia de los presos retenidos allí.

En el libro “The Politics of Psychiatry” Brown y Lago documentan el uso de la psiquiatría para el control político en Cuba. Los autores investigaron las historias de 27 disidentes acusados de la oposición no-violento al régimen. Los autores cuentan como los “tratamientos” incluían la terapia electroconvulsiva, baños fríos, golpes y el abuso sexual, y uno de los “pacientes” revisados para el estudio fue encontrado quemado con gasolina.

Esta comunicación no es el lugar para detallar las arbitrariedades en este tipo de centro de reeducación. Más bien el propósito es advertir sobre dos peligros relacionados con la mezcla de castigos y “acusaciones” de enfermedades mentales.

Como se tratan de castigos, el primer peligro reside en el traslado de prácticas sádicas a los procedimientos psiquiátricos. El segundo es considerar a la disidencia política como una enfermedad mental, y diagnosticar enfermedades inexistentes a los presos. 

Con esta introducción se abre a la consideración las recientes declaraciones de algunos políticos y profesionales de la psicología en el marco de un foro denominado “Psicología, Violencia y Operaciones Psicológicas”, realizado en la Cancillería del país el 12 de junio e inaugurado por el Ministro de Comunicación, Ernesto Villegas. En esta reunión calificaron a quienes se manifiestan en contra del gobierno de “enfermos mentales” y “terroristas”. Son, de hecho, cualidades que le han adjudicado a toda la disidencia, y el presidente Maduro, dos días después, recomendó que se internen a estas personas en “laboratorios de paz”, es decir, campos de reclusión donde se pretende “rehabilitarlas”.

Es necesario señalar que dichos psicólogos son personas con largas y distinguidas careras en sus respectivos campos. En auras de del entendimiento mutuo podemos conjeturar  que sus motivaciones tienen que ver con su deseo de contribuir en algo al mejoramiento de las deplorables condiciones actuales del encarcelamiento de los presos políticos en Venezuela. 

En sus declaraciones hicieron hincapié en la juventud de los protestantes; sin embargo es de notar que actualmente quienes protestan son de todas las edades. 

En su mención del “terrorismo” surgieron que los manifestantes sean violentos. No hay evidencia de que estén armados ni que lleven algo más que escudos y máscaras para protegerse contra los gases tóxicos arrojados en su contra por las fuerza de orden. Ahora les disparan balas, y contra ellas no hay protección posible. Hay mucha evidencia en videos y descripciones de los testigos que la violencia proviene sobre todo de los militares, la Guardia Nacional y los paramilitares. En su vasta mayoría los protestantes son pacíficos; por esta razón, llamar a los jóvenes “terroristas” va en contra de la evidencia. 

La protesta no es ni delito ni enfermedad: La protesta política es un derecho de ciudadanía. El derecho a protestar está consagrado en la Constitución Venezolana de 1999 y en La Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948. 

La ética en el tratamiento psicológico: En su código ético, la Asociación Americana de Psicología afirma que todo proceso terapéutico requiere el consentimiento informado para el tratamiento por parte del paciente y que su participación en él es voluntaria. 

El Código de Ética del Psicólogo en Venezuela incluye estos artículos:

Artículo 9: ... ante situaciones de fuerza de regímenes que desconozcan el ejercicio de la libertad y la supremacía de la dignidad del hombre, los Psicólogos podrán limitarse al cumplimiento estricto del deber profesional... .

Artículo 15: El respeto a la integridad de la persona humana en los distintos ámbitos donde se desempeñe como profesional, constituye uno de los más sagrados deberes del Psicólogo, quien en todo momento debe velar por el bienestar individual y social en la prestación de sus servicios a personas naturales o a instituciones públicas o privadas, y en los campos de la investigación pura o aplicada.


Por estas razones rechazo las declaraciones que asemejan la disidencia y los trastornos mentales, y que proponen tratamientos involuntarios.


Referencias

1. American Psycological Asociation (2003). Ethical Principles of psychologists and code of conduct. Sección 10.1. Disponible en: http://www.apa.org/ethics/code/index.aspx
2. Brown, Charles J. y  Lago, Armando M. (1991). The Politics of Psychiatry in Revolutionary Cuba. Freedom House of Human Rights, 217 páginas
3. Código de ética de la psicología en Venezuela. Disponible en: http://fpv.org.ve/documentos/codigodeetica.pdf
3. Panagua, Luisa (junio, 2017).Alertan que para el gobierno los manifestantes son “enfermos mentales” VPltv. Disponible en: http://www.vpitv.com/venezuela/alertan-que-para-el-gobierno-los-manifestantes-son-enfermos-mentales/

lunes, 19 de junio de 2017

¿Hasta cuándo?



Muchos preguntamos ¿hasta cuándo tanta violencia y corrupción? Evidentemente tienen un límite, no pueden durar para siempre.
Pero aquellos personajes armados en la calle, ¿qué piensan sobre el final de todo esto? ¿Qué piensan que les va a pasar?

Por un lado la violencia se ha convertido en un modo de vida. Vi un tweet en que dos miembros de un colectivo que fueron capturados, se explicaron así: que no, que habían recibido una bolsa Clap por amedrentar a los protestantes; dijeron "nosotros también somos padres de familia". O sea, consideraron a sus actividades como una chamba más para poner comida en la mesa.

Por otro lado ¿ellos piensan que de aquí en adelante la vida va a ser así? ¿Qué la falta de límites y principios ya es “normal”? ¿Qué no hay que prepararse ya como plomero, electricista, albañil, mecánico, ayudante de enfermero, jardinero o  comerciante? ¿Qué es suficiente tener un hierro en el cinturón y salir a atemorizar a los demás?

Hay mucha resignificación y mucha reeducación que hacer.


sábado, 17 de junio de 2017

Los héroes oscuros y la ideología

Estos párrafos forman parte del capítulo 5 de un libro que terminé de escribir sobre la figura del héroe. Está en prensa en la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela.

Maximilien Robespierre es un miembro fundador de un círculo de las verdaderas figuras oscuras que han emergido en nombre de ideales; la presencia histórica de estas personas significa algo diferente a lo que hemos visto hasta ahora, es decir la subyugación de los sujetos al rey debido a la voluntad de los dioses y el linaje de sus familias.
Estos nuevos rostros épicos tienen seguidores convencidos por una causa: son dictadores que procuran el apoyo –a veces delirante- de sectores de las poblaciones que representan una aspiración política o ideológica: a este círculo desalmado también pertenecen Adolfo Hitler de Alemania, Francisco Franco de España, Joseph Stalin de la Unión Soviética, Pol Pot de Cambodia, Agusto Pinochet de Chile, Fidel Castro y muchos otros.
Tal vez Robespierre sea la primera figura que da origen al héroe oscuro en nombre de ideales en nuestros tiempos: apelando a la libertad, la fraternidad y la igualdad, se dedicó a la intimidación y la represión. Robespierre se consideraba un seguidor de su propia interpretación de Jean-Jacques Rousseau, y desde su juventud se dedicó a la defensa de los desposeídos de la Francia monárquica.
Pero luego de obtener poder político y siendo jacobino[i], tuvo un papel influyente en el crecimiento del “reino de terror” de la Revolución francesa; tuvo responsabilidad directa en la persecución y ejecución de miles de compatriotas que consideraba  traidores, sediciosos y conspiradores -entre otros epítetos ofensivos-. Oponiéndose al despotismo de los monarcas, su propia arbitrariedad cruel se fundaba irónicamente sobre sólidos fundamentos teóricos e ideológicos del Estado republicano; sin embargo consideraba al asesinato como un acto de salvaguardia a la virtud y algo que se hace en defensa del bien público.
Robespierre declaró que defendía “…con desmedida energía la causa de los endebles oprimidos contra sus poderosos opresores” y por esto ha “faltado al respeto que se debe a los tribunales del antiguo régimen tiránico”, (Robespierre, 1792, párrafo 7). Reclamó el derecho de los ciudadanos a elegir libremente a quienes presidirán sobre los tribunales de la nación. Dijo que los nobles no podrían darle a la gente aquello que le era en esencia suyo, incluyendo “ejercer los derechos del soberano.” Este discurso es fascinante ya que tiene dos significados: a) el enemigo opresor es el antiguo régimen –y en otros escritos también incluye a los demás monarcas de Europa-, y b) el pueblo es soberano, a pesar del avasallamiento que él mismo ejercía sobre la gente.
Muchos dictadores han dejado testimonios escritos de sus causas; desde tiempos romanos hasta el presente se puede mencionar los siguientes ejemplos: “La Guerra de las Galias” de Julio Cesar, “El camino al poder” de Joseph Stalin, “La doctrina del Fascismo” de Benito Mussolini, “Mi lucha” de Adolfo Hitler, “Reflexiones” (y muchas publicaciones más) de Fidel Castro, “Citas del Presidente Mao” de Mao Zedong y “Piedras y leyes” de Fulgencio Batista. Lo sugestivo de estos personajes es la necesidad que tuvieron para explicarse. La excepción es Julio Cesar -que tuve que leer en mis clases de latín en el liceo-: puede ser contrastado con los demás porque su testimonio trata básicamente de la historia de sus conquistas; quiso meramente dejar sentado su poder y su brillante reputación guerrera. Los demás precisaban transmitir un mensaje y dejar en claro cuáles eran sus razones para actuar. 
No hay espacio en estas reflexiones para considerar a cada uno por separado, pero vale la pena fijarnos en lo que tienen de atractivo para sus partidarios y por qué son héroes oscuros para mucha gente.
En general se puede decir que apelan a varias estrategias, algunas de las cuales cualquier tirano conoce (la diferencia entre estos portadores de causas, y los reyes de la antigüedad está en la última táctica): a) lealtad: recompensan la sumisión y el acatamiento, y castigan muy duramente la disidencia, b) dependencia: el acceso a todos los recursos pasan por sus manos, c) homenaje: en la más pura tradición del mafioso, convierten el miedo que les tienen sus seguidores en algo que llaman “respeto” y d) un modelo de una vida mejor: emplean los ideales de justicia, igualdad, orden, ley o prosperidad para inducir a sus adeptos a excluir y a castigar a quienes no comparten o que dudan de estas aspiraciones.
Dicha combinación de castigos y razones es una poderosa mezcla. Sabemos que las personas que no pasan tiempo estudiando las ideologías, es decir, quienes las adoptan como lemas en las manifiestaciones en las calles, las “aplanan” cognitivamente ([ii]). Es decir, la mayoría de nosotros aprende algunas expresiones políticas y no entramos en un análisis de los dogmas. Si los antiguos héroes oscuros sabían emplear el terror, los nuevos ofrecen razones ideológicas para inducir el auto-sometimiento -además del miedo-. Igualmente, la ilusión de pertenencia la banda en poder siempre ha sido atractiva, y el susto a ser excluido puede ser paralizante.



[i]Los jacobinos era el grupo/partido más radical de los anti-monárquicos en Francia por la época.
[ii] Como también es el caso de las “representaciones sociales” (Moscovici, 1961/1976).

El eterno retorno de la venganza




El eterno retorno, como una mezcla terrible de Nietzsche y Freud, es algo que nos infligimos a nosotros mismos. Habíamos pensado que en las cárceles espantosas e infrahumanas que construimos para obtener justicia, los criminales “pagarían” por sus abusos. Sufrirían como nos han hecho sufrir.  Pero entonces, de estos muros de tormento que hemos creado, los malhechores regresan a atormentarnos de nuevo a nosotros. Los seres que hemos mandado allí se tornan aún más crueles, y menos capaces de vivir en hermandad. Se han entendido con los guardianes, se han armado, han pactado con los poderosos y salen a la calle a reclamar los espacios que pensamos eran nuestros. Y nosotros, furiosos, soñamos con su captura, e intentamos devolverlos a los presidios donde de nuevo expiarán condenas en “pago” por sus nuevos atropellos. ¿Saldrán otra vez a sembrar más tristeza y odio? ¿Cómo podemos cortar este retorno insidioso?

viernes, 9 de junio de 2017

La instigación política de la violencia entre las masas



Voy a iniciar algunas reflexiones breves sobre las causas y los efectos de la violencia con saña que caracteriza a los uniformados que actúan en las calles de Caracas y el interior del país en estos días. Pero para hacerlo tengo que referir a otros casos históricos de lesa humanidad masiva. 

Enfrentando el fenómeno de la manera más segura y sana, es importante  entenderlo por dos razones básicas. Dentro de poco, cuando vienen los cambios, vamos a tener que “curarnos” todos, y esto incluye la necesidad de decidir cómo tratar a los victimarios que andan actualmente por la calle.

El país paga un alto precio por la violencia que estamos viviendo, tanto la del gobierno como la del hampa. Es un problema de larga data, que antecede la Quinta República. Tal vez tiene sus raíces en el Siglo IXX. No hemos sabido reconocerlo y buscar soluciones viables para eliminarlo.

Por una parte la violencia corroe tanto a quien la sufre como a quien la administra. Los que nos sentimos amenazadas, o que hemos confrontado directamente la inquina de los seres destructores en nuestro medio, nos quedamos traumatizados, lesionados o peor. 

Por otro lado, los que cometen estos actos igualmente se lesionan: sólo hay que contemplar las fotos recientes del rostro de Diosdado Cabello para apreciar cómo la carencia de empatía y humanidad ha ido drenando algo vital de su vida.

Quisiera reflexionar sobre qué hacer con nuestros victimarios. Las soluciones convencionales incluyen la cárcel para los delincuentes, y en los años 2015-2017, comprende también la muerte extralegal realizado por las “Operaciones Liberación del Pueblo” (OLP). En ellas la policía o la Guardia Nacional practica ajusticiamientos contra quienes estos efectivos consideran peligrosos. En el proceso mueren también familiares y vecinos de los presuntos delincuentes y todo esto ocurre sin acusaciones formales y sin juicios legales. 

Por otro lado las fuerzas de orden y grupos paramilitares atacan a quienes consideran “terroristas”, es decir, a los que protestan pacíficamente en la calle. Las víctimas de esta crueldad son sobre todo niños y jóvenes.  

La violencia produce espanto, pero quisiera aludir brevemente a algunos factores que convierten a personas que podrían haber sido “normales” en otras circunstancias, en crueles autómatas al servicio de fuerzas que a veces ni siquiera entienden. Es necesario considerar este tema, porque nuestra reacción, cuando llegue el momento de reaccionar, no debe reproducir el mismo fenómeno que sufrimos ahora. Además es importante buscar las raíces profundas de este mal, arrancarlas y permitir el florecimiento de una sociedad más justa. 

Considero necesario pensar en dos aspectos de la violencia: a) las fuerzas que conducen al odio y al salvajismo y b) las medidas que hay que tomar para que no vuelvan.

El genocidio de Ruanda en 1994 fue un caso extremo, y una referencia obligada para quienes quieren entender este fenómeno. El gobierno hutu, que representaba una minoría, inició los pasos previos para alentar a su propia etnia a cometer atrocidades masivas contra los tutsi. No había rasgos físicos o lingüísticos que diferenciasen estos dos grupos; se trataba de diferencias más bien burocráticos, y los vecinos se conocían y sabían quien pertenecía a qué grupo. 

Ocurrió, a pesar de la trivialidad de las diferencias entre los grupos, que algunos vecinos se arremetieron contra otros a causa de una campaña gubernamental en el país para instalar entre los hutus el odio y deseos de venganza. 

Al final del episodio en Ruanda el 75% de los tutsis habían sido asesinados.

¿Qué pasó entre los hutus? Recuerdo haber leído reportes que describían cómo jóvenes hutus corrían por las calles, machetes en mano, riéndose mientras cortaban las cabezas a quienes antes saludaban con cortesía. 

Luego de la masacre los protagonistas no se reconocían en sus propias memorias. Se habían trasformado en algo ajeno a sus propias autoimágenes y expectativas. Este desconocimiento de su sí mismo es una parte importante de la historia, porque había ocurrido una especie de desdoblamiento en sus personalidades, casi una “zombificación” o un  conversión tal como fue descrito por Robert Lewis Stevenson en “El Extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde”, donde un investigador médico, conocido como bondadoso e inteligente, se prepara una bebida que, al tomarla, lo convierte en un asesino múltiple –pero sólo por episodios cortos- . 

¿Cuáles eran los pasos previos a esta metamorfosis? Es muy importante reconocer este proceso, que se ha repetido muchas veces en la historia de la humanidad, para poder pararlo a tiempo y para que deje de suceder.  El proceso en Ruanda fue descrito por Ferguson (2005, traducción mía):

“La oposición entre los tutsis y los hutus fue construida, formada y utilizada por sucesivos administradores coloniales, y la hostilidad entre ellos se agudizó en el paso a la independencia. Los hutus y los tutsis son grupos étnicos culturalmente idénticos, no distintos. Nunca fueron dos tribus organizadas. Son categorías políticas que fueron constantemente reelaboradas antes, durante y después de la era colonial. Esta línea de falla generada artificialmente se hizo más tensa e inestable en los años previos al genocidio, [Al principio hubo malestar económico.] A medida que el mercado de las principales exportaciones de café de Ruanda se derrumbó, la ayuda militar extranjera se terminó, las tensiones regionales aumentaron y las agencias internacionales tomaron un mayor control. Los acuerdos negociados del reparto de poder entre los tutsi y los hutus estaban a punto de excluir a los clanes hutus del norte, que anteriormente había sido los principales beneficiarios del poder estatal. Los líderes hutus desataron una campaña de propaganda feroz culpando a los tutsis por todo. Al hacerlo, aprovecharon temas culturales profundos y simbólicos, y crearon pánico sobre una trama imaginada sobre los tutsis en que supuestamente éstos iban a matar y esclavizar a los hutus. Cuando comenzó la matanza, el ejército y la milicia recibieron órdenes [para reprimir a los Tutsis], pero muchos otros hutus fueron reclutados también con una mezcla de amenazas, sobornos y propaganda“ (párrafo 9).

Está claro que no todos los hutu participaron, e inclusive algunos terminaron como víctimas de la violencia desatada. Lo interesante es la relativa facilidad con que  líderes que desean  obtener y mantener poder sobre los demás pueden manipular a personas que de otro modo jamás hubiesen participado en semejantes atrocidades.

Primero hemos descrito el fenómeno de la movilización masiva de personas para hacer daño y matar a una categoría designada de seres que han sido demonizados por los líderes y comandantes. 
También tenemos que pensar en cómo reaccionar después.

Es importante distinguir entre los líderes que fabrican las masacres, y los miembros de las masas que responden a la llamada. Requieren tratos distintos. Está claro que los líderes deben ser juzgados y castigados severamente por sus actos. Pero por ahora concentro mi atención en las poblaciones engañadas y transformadas en asesinos.

Primero, debe haber consecuencias legales y morales para todos que se permiten engullir por fenómenos masivos de crueldad y odio. No puede haber borrón y cuenta nueva. Sin embargo, el énfasis en el trato que se les dé debe ser de reclusión temporal, reflexión y recuperación. Estamos refiriendo a cientos, y tal vez miles de individuos. Es similar a los procesos de recuperación por los que están pasando los ex guerrilleros en Colombia, o los miembros de los maras en América Central que han deseado abandonar las organizaciones delictivas e iniciar nuevas vidas. O los soldados-niños en Sierra Leona. 

En otras reflexiones reflexionaré sobre cómo llevar a cabo las campañas de recuperación.

Fuente:
Ferguson, R.B (2005). Tribal Warfare and "ethnic" conflict. Cultural Survival. Disponible en: https://www.culturalsurvival.org/publications/cultural-survival-quarterly/tribal-warfare-and-ethnic-conflict

martes, 6 de junio de 2017

La compañía kuwaití de telecomunicaciones Zain habla contra el terrorismo.



Este es la dirección de un mensaje enviado desde Kuwait contra los actos de terror: http://www.iagreetosee.com/portfolio/powerful-anti-terrorism-ad-ramadan/

Está en árabe con subtítulos en ingles, pero a continuación traduzco al español el resumen que lo acompaña. Primer, sin embargo, siento que es un buen ejemplo de la propaganda de la paz: podríamos estar mandando mensajes similares a los efectivos de la Guardia Nacional y los demás que actualmente en Venezuela se prestan a matar sus co-ciudadanos en nombre de valores torcidos.

El resumen:

El anuncio comienza con un hombre que construye una bomba en un cuarto oscuro, y vienen adjuntas escenas de la vida diaria y alegre. Actos simples como el golpe de una pelota de fútbol, el beso al pie de un bebé, el toque que hace una novia a la silla de una mesa de bodas, se destacan con flores animadas.

Mientras tanto, un niño escribe un ensayo en la escuela, una carta abierta a los terroristas suicidas: "Le diré a Dios todo, que has llenado los cementerios con nuestros hijos y vaciado nuestros pupitres, que has provocado disturbios y has convertido nuestras calles en la oscuridad, y que has mentido. Dios tiene pleno conocimiento de los secretos de todos los corazones ".

Al final del ensayo, el atacante ha salido de su casa y sube a un autobús. Con su chaleco suicida expuesto, él se enfrenta con víctimas de ataques pasados. El canta agriamente, "Yo doy testimonio de que no hay más Dios que Allah". Un pasajero que sostiene a un niño se levanta para enfrentarlo con calor humano, y le canta en respuesta: "Tú, que vienes en nombre de la muerte." Dios es el creador de la vida. "

El terrorista dirige su mirada a un niño que se parece al niño de cinco años que escapó de un ataque aéreo en Alepo, Siria. El muchacho sostiene la famosa imagen de sí mismo, y canta al terrorista sobre un Dios compasivo, "Él es el perdonador y tolerante .... Adora a tu Dios con amor, no con terror".

El hombre del chaleco se baja del autobús, rodeado de mortandad y repetidamente es desafiado por los compañeros árabes que explican que: "Dios es más grande." Se para un hombre de traje ensangrentado, y canta: “Dios es mayor que aquellos que ocultan lo que no muestran". Se levanta un maestro de escuela y canta: "es más grande que aquellos que obedecen sin contemplación". La multitud se agranda, y otro hombre canta: “Dios es mayor que los que acechan para traicionarnos". Un hombre mira a la cámara silenciosamente, y es identificado como un sobreviviente real de un ataque terrorista kuwaití.

El atacante se siente acorralado mientras la multitud lo rodea y la música se hace más optimista. "Adora a tu Dios con amor, no con terror, seas tierno en tu fe, tierno y no despiadado, enfrenta a tu enemigo con paz, no con la guerra. Persuada a los demás con clemencia, no con fuerza", canta el líder del grupo. El hombre del chaleco se cae de rodillas. Se ve a un hombre escuchando atentamente a un clérigo, delante de una señal que dice: "Que no haya compulsión en la religión".

La música se detiene. El hombre del chaleco parece estar listo para detonar su bomba.

Pero en lugar de violencia, vemos fuegos artificiales. "Bombardeemos la violencia con misericordia" retoman los cantantes. Una mujer (verdadera sobreviviente de un ataque terrorista de 2005 en su propia recepción de la boda) se muestra, sonriendo a la pareja recién casada.

El marco final declara, "vamos a contrarrestar sus ataques de odio con canciones de amor, desde ahora hasta la felicidad".

Hasta ahora, tres millones de espectadores de YouTube están compartiendo ese mensaje.

jueves, 1 de junio de 2017

Posibilidades de protesta que no arriesgan tantas vidas:


1. Los grafitis: omnipresentes, en lugares visibles, inteligentes, con mensajes veraces. 2. Mensajes por megáfono desde lugares protegidos, breves, que no se repiten en los mismos lugares para no cansar a los vecinos. 3. Cacerolazos 4 Hologramas 5. Breves actos teatrales y corales, de sorpresa, en lugares públicos. 6. Cantos masivos, canciones conocidas como el himno nacional en supermercados, teatros, aeropuertos... Se invita al público a participar. 7. Programas de radio y televisión. 8. Publicaciones en Internet (facebook, Twitter...), Denuncias concretas sobre corrupción, brutalidad, presos políticos 9. Presión a mandatarios y diplomáticos en el extranjero. 10. Canciones escritas y cantadas por artistas conocidas. La creación de un himno de libertad que todos aprendemos. 11. Burlas públicas a los tiranos. Reír cuando hablen. 12. Insultos públicos a los tiranos. 13. Videos y películas 14. Pendones en puentes y edificios 15. Investigaciones periodísticas que se publican en el extranjero sobre temas como la compra de bonos recientes de Goldman Sachs. 

martes, 30 de mayo de 2017

Lista de prácticas que siempre son malas



    
        1. Grupos paramilitares y justicieros sin contención legal
        2. Juicios militares para civiles
        3. Ejecuciones extralegales
        4. Tratos degradantes en las cárceles
        5. Exclusión electoral
        6. Exclusión económica
        7. Exclusión étnica y política
        8. Censura de los medios

miércoles, 24 de mayo de 2017

¿Cómo se produce un soldado o policía opresor?



1. El acuartelamiento:  El soldado debe ser aislado de toda comunicación que no sean los mensajes que recibe de sus comandandantes.  Debe quedar en condiciones de estricta disciplina aun con respecto a conductas menores como qué comer y la hora de dormir. Debe ser sometido a ejercicios físicos estresantes y aun humillantes al punto de quedarse exhausto.

    2. Los mensajes que recibe:

a.  Se caracteriza a la ciudadanía que protesta en las calles como el enemigo; son considerados como carentes de valor humano. La deshumanización es esencial. Les dicen que los enemigos son aliados de un poder todopoderoso que hay que combatir, pero al mismo tiempo y contradictoriamente, se describen a los individuos a combatir en la calle  como débiles: los hombres son afeminados y las mujeres se caracterizan como rameras.
b. En el caso venezolano se provee a los soldados y policías con bolsas CLAP, y el mensaje es que el gobierno les va a cuidar a ellos y sus familias y que la revolución les representa. El enemigo sólo ofrece pobreza y sometimiento a poderes imperialistas.
c. El autoimagen: Los soldados y policías son héroes combatientes a favor de una causa noble.


     3. Deprivaciones: En la calle no reciben ni agua ni comida suficientes. Su armamento es sofocante y caluroso. Estas deprivacioness no sólo impiden su capacidad de pensar y reaccionar, sino también aumentan su angustia y su rabia. 

    4. El anonimato en la calle: Los soldados son uniformados y aunque se puede ver sus caras, sus gorras confundan sus rostros. Su individualidad desaparece. Los policías están cubiertos con escudos corporales que esconden totalmente su identidad.  En estas condiciones no hay la posibilidad de asignarles responsabilidad individual para sus actos, y esto también es enfatizado por sus superiores.

martes, 23 de mayo de 2017

Fantasía 1




Entonces el Gengis Nicolás miró a los informes sobre los muchos detenidos para quienes ya no quedaba espacio, y su arsenal de gases lacrimógenos, y sus libretas de bancos internacionales en que no había espacio siquiera para añadir un solo cero más a los billones que tenía depositados, hizo un cálculo rápido, y tomó una decisión.  
-“¡Cilia!” gritó, “ya estoy cansado. Vamos a jubilarnos e irnos a vivir en la dacha que tenemos en las afueras de Moscú. Dile a Padrino para que nos prepare el avión.” Cilia le miró: 
-“Pero prefiero el apartamento en París.” Gengis la contestó con fastidio: 
-“Tú sabes que con Macrón, ya las cosas no son tan buenas.” Cilia agarró el celular y llamó, pero tapó el auricular: 
-“Dice que lo hace sólo si hay espacio para él y los suyos. Esto incluye los siete doberman.”
 -“¿Pero qué se ha creído el estúpido ese? Que viajen abajo con los baúles de oro.” 
Habiendo hecho el acuerdo, las varias familias elegidas, junto con sus mascotas y sus arcas, se montaron en el avión y se despegaron. La aeronave subió y subió y desapareció en una gruesa nube: nadie en Venezuela supo de ellas más nunca. 

domingo, 21 de mayo de 2017

Rinocerantes en Venezuela



La violencia tiene que terminarse. El odio tiene que repensarse. Nos vamos convirtiéndonos en monstruos.

"Rinoceronte" es una obra teatral de Eugène Ionesco publicado en 1959. Es la historia de una epidemia, en que las personas se contagian una tras la otra, transformándose de humanos a grandes paquidermos. Originalmente fue una metáfora sobre el efecto de las ideologías totalitarias que absorban la voluntad de los individuos.

Creo que hoy en día en Venezuela la metáfora puede aplicarse al contagio del odio. ¿Andaríamos todos con cuernos afilados sobre las narices dentro de poco? ¿Qué antídotos hay contra esto?

Ricardo III y Venezuela


Esta tarde vi Ricardo III de Shakespeare en su maravillosa versión de la BBC con Simon Russell Beale. Es fácil ubicar los personeros del gobierno actual de Venezuela en el drama.

La obra termina con el final del tirano Ricardo, y la asunción al trono de un rey justo y unificador. El último parlamento dicho por Richmond (ahora el recién coronado Henry VII) es de esperanza.

Deseo lo mismo para Venezuela. 

“Vamos a unir la rosa blanca y la roja:
Sonríe el cielo sobre esta justa conjunción,
¡Hace tanto tiempo que han frustrado su amistad!

Inglaterra, enloquecido desde hace tiempo, tiene cicatrices;
El hermano ciegamente derramó la sangre del hermano,
El padre mató a su propio hijo,

Todo esto dividía York y Lancaster,
Divididos en su terrible división,

Que sus herederos, Dios, si tu voluntad así lo es,
Enriquezcan el tiempo a venir con paz serena."


sábado, 20 de mayo de 2017

Comunicado público COFAVIC

Asunto: Comunicado Público COFAVIC: Juzgar civiles en tribunales militares es abandono completo del Estado de Derecho
Comunicado público
Caracas, 8 de mayo de 2017

Juzgar civiles en tribunales militares es el abandono completo del Estado de Derecho.

COFAVIC debe expresar su más grave preocupación ante el conocimiento, según información pública disponible de la existencia de más de 250 civiles que están siendo sometidos a la jurisdicción militar, dado que esta acción no solo configura una gravísima violación de los derechos humanos y por tanto de los valores superiores del ordenamiento jurídico, sino que además es una de las más determinantes rupturas de la Constitución y al mismo tiempo se traduce en la posibilidad efectiva de que a partir de esta situación se haya abandonado por completo el Estado de Derecho y estemos frente a un tutelaje militar inaceptable e incompatible con las mínimas garantías judiciales que deben existir en un gobierno civil y democrático.
El uso de la jurisdicción militar para el juzgamiento de civiles no está previsto en nuestra Constitución, ya que suspende las normas básicas de protección de los derechos humanos. Ningún conflicto por el cual se atraviese, por grave que sea, sirve de argumento para que el Estado renuncie a la aplicación de las protecciones y salvaguardas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y de lo consagrado en la Constitucion vigente, pues todas las personas sujetas a la jurisdicción del Estado tienen el derecho inalienable de contar con las protecciones y garantías de dicho marco normativo, independientemente de la gravedad del delito que pudieren haber cometido.
Nuestra Constitución establece expresamente en su artículo 49 que el debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y administrativas y, en consecuencia:..(4) Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las jurisdicciones ordinarias, o especiales, con las garantías establecidas en esta Constitución y en la Ley. Ninguna persona podrá ser sometida a juicio sin conocer la identidad de quien la juzga, ni podrá ser procesada por tribunales de excepción o por comisiones creadas para tal efecto.
También, la Constitución en el artículo 261 establece de manera específica y determinante que la comisión de delitos comunes, violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, serán juzgados por los tribunales ordinarios. La competencia de los tribunales militares se limita a delitos de naturaleza militar.
La existencia efectiva de garantías judiciales se asienta sobre la independencia de quienes deben ejercer funciones judiciales, marco del principio constitucional de acceso a la justicia, que configura uno de los elementos medulares de la existencia del Estado social y de Derecho. Siguiendo esta afirmación, como lo han indicado sistemáticamente los órganos interamericanos y universales, las condiciones más relevantes para asegurar la independencia, imparcialidad y competencia de los tribunales están, entre otros: la manera en que se nombra a los jueces, las calificaciones exigidas para su nombramiento, la duración de su mandato y las condiciones que rigen su ascenso, traslado y cesación de funciones y la independencia efectiva del Poder judicial con respecto al Poder Ejecutivo.
La jurisprudencia y la doctrina del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, ha señalado sistemáticamente que la jurisdicción militar no goza de garantías suficientes de imparcialidad e independencia para asegurar un debido proceso, no solo para las víctimas sino a los propios procesados. Los tribunales militares son más un mecanismo de disciplina que de administración de justicia, tal y como reiteradamente lo ha establecido tanto la Corte Europea de Derechos Humanos como la Corte Interamericana. Los jueces y fiscales militares hacen parte, en su mayoría de la estructura de mando jerárquica, inherente a la estructura armada, y dependiente del Poder Ejecutivo.
El Derecho Internacional ha establecido una serie de estándares pro persona para las garantías del debido proceso, los cuales establecen, en esencia, que el alcance de la jurisdicción militar, al tener un carácter especial o excepcional, tiene igualmente un alcance restrictivo, por lo que “debe estar excluido del ámbito de la jurisdicción militar el juzgamiento de civiles y solo debe juzgar militares por la comisión de delitos o faltas que por su propia naturaleza atenten contra bienes propios del orden militar”.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, al igual que las líneas jurisprudenciales y doctrinales de carácter universal, han dejado en claro en su jurisprudencia que “en un Estado democrático de derecho, la intervención del fuero militar ha de ser restrictiva y excepcional de manera que se aplique únicamente en la protección de bienes jurídicos de carácter castrense que hayan sido vulnerados por miembros de las fuerzas militares en el ejercicio de sus funciones”[i]. Asimismo, el Tribunal Interamericano ha establecido que “la jurisdicción militar no es el fuero competente para investigar y sancionar a los autores de violaciones de derechos humanos, sino que el procesamiento de los responsables corresponde siempre a la justicia ordinaria” para evitar impunidad y garantizar el derecho de las víctimas a un recurso efectivo y a la protección judicial.[ii]
El Tribunal Interamericano estableció que “constituye un principio básico relativo a la independencia de la judicatura que toda persona tiene derecho a ser juzgada por tribunales ordinarios con arreglo a procedimientos legalmente establecidos”, por lo que el Estado “debe crear tribunales que apliquen normas debidamente establecidas para evitar la sustitución de la jurisdicción que corresponde normalmente a tribunales ordinarios”[iii], por lo que “cuando la justicia militar asume competencia sobre un asunto que debe conocer la justicia ordinaria, se ve afectado el derecho al juez natural y, a fortiori, el debido proceso”[iv].
De igual forma, es cuestionable la imparcialidad cuando los tribunales militares suelen estar insertos en estructuras castrenses jerarquizadas, lo cual se manifiesta en que, por ejemplo, es un órgano del propio ejército el que determina los ascensos, incentivos profesionales, y la asignación de funciones de sus inferiores[v].
De esta forma, son dos los criterios centrales que deben ser satisfechos para que el ejercicio de la jurisdicción militar sea consistente con los estándares interamericanos y universales: (1) el acusado y la víctima deben ser miembros activos del ejército, y (2) el delito debe ser de naturaleza castrense y cometido por militares en el ejercicio de sus funciones. En todos los demás casos, el derecho al juez natural debe prevalecer.
Finalmente, es relevante señalar que la Constitución en su artículo 337, sobre los Estados de Excepción, deja claramente establecido que el derecho al debido proceso no es susceptible de suspensión ni restringible en ninguna circunstancia alegada, al igual que el derecho a la vida, la prohibición de incomunicación o tortura, el derecho de información y los demás derechos humanos intangibles.
Por todo lo anterior, instamos al Estado venezolano a que:
1. Se respete el debido proceso y las garantías judiciales de todas las personas privadas de libertad y que cuyas detenciones estén, sin excepciones, bajo el control constitucional del Ministerio Público y en la jurisdicción ordinaria, tal y como está previsto en la Constitución y en los Tratados y Pactos internacionales suscritos y ratificados por la República. Asimismo, se dé inmediata libertad a todas aquellas personas que tengan una decisión al respecto sin más dilaciones.
2. Sus autoridades cumplan con sus obligaciones constitucionales e internacionales en materia de derechos humanos, incluyendo la obligación de respetar, facilitar y garantizar las manifestaciones y protestas, respetando y garantizando el derecho a la vida e integridad personal de los manifestantes y excluir de manera determinante para el control de las protestas sociales: el uso de gases tóxicos, armas de fuego y métodos de castigo y persecución a los participantes de la manifestación y a todo ciudadano que se encuentre en la zona donde se lleva a cabo la misma. Cesen los ataques a zonas residenciales, Iglesias, comercios, hospitales, centros de salud, centros educativos y en general sitios donde las personas desarrollan su vida, dado que estos actos represivos configuran crímenes de lesa humanidad.
[i] Cfr. Corte IDH, Caso Nadege Drozema v. República Dominicana, fondo, reparaciones y costas… párrs. 187.
[ii] Ibídem, párr. 187
[iii] Cfr. Corte IDH, Caso Castillo Petruzzi y otros v. Perú, fondo, reparaciones y costas… párr. 129.
[iv] Ibídem, párr. 128
[v] Cfr. Corte IDH, Caso Castillo Petruzzi y otros v. Perú, fondo, reparaciones y costas… párr. 130
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Guerra civil


El gobierno de Venezuela está esperando que las protestas se tornen violentas y que haya finalmente algo que puede llamarse una guerra civil.  Es la única manera que Nicolás y sus esbirros puedan ganar ahora. Como Bashar al-Ásad en Siria, Nicolás necesita sacar todo su armamento y con ello diezmar al país y sus habitantes.  Contra armamento pesado la población estaría indefensa y él permanecería al salvo en Miraflores.

Si se puede mantener disciplina en las protestas y proteger su naturaleza esencialmente pacífica, la fuerza moral atraerá a los demás gobernantes y eventualmente suficientes miembros de las fuerzas de orden para que las órdenes del dictador queden vacías y sin ejecutores.


Es necesario controlar a los guarimperos. Ellos son ahora nuestra principal debilidad. 

El papel de Cuba, Colombia y los EEUU



Lo dijo Cisneros. El final del régimen en Venezuela depende de Cuba, Colombia y EEUU. Luego Iván Duque (senador colombiano del Centro Democrático) mandó una carta a la Corte Penal pidiendo que se enjuiciara a Maduro por crímenes de derecho internacional, apoyada por 80 senadores colombianos, diputados venezolanos y varios miles de ciudadanos. En su discurso de presentación de la carta sentenció una verdad de perogrullo: la libre determinación de los pueblos no es excusa para permitir el abuso sistemático de los derechos humanos.

En Venezuela hay una dictadura. Una dictadura que irrespeta la constitución (votada en 1999), no convoca a elecciones (en su lugar convoca a una “Constituyente” la mitad de cuyos integrantes serían escogidos “a dedo” por el gobierno), mata y tortura gente, lleva a civiles ante tribunales militares, ha creado grupos paramilitares (grupos armados al margen de la ley con protección gubernamental) que disparan contra manifestaciones pacíficas y a despecho de una élite que goza de los mayores privilegios (con sus hijos viviendo en el extranjero), tiene sumida a la población en la mayor de las miserias sin poder conseguir alimentos ni medicamentos de primera necesidad. La ministra de salud, recientemente destituida por hacer públicos estos datos, denunció un incremento de 30% en muertes de infantes, 65.79% de mortalidad materna y 76% de aumento de casos de malaria, por solo mencionar un reporte (la CEPAL augura un decrecimiento del 4.7% en el PIB para Venezuela este año y eso se calculó antes del comienzo de las protestas). También, hay que decirlo, es una dictadura que se ha beneficiado de controles demasiado laxos. En medio de una opacidad feroz, surgen por aquí y por allá denuncias en juicios internacionales, que involucran a altos personeros del gobierno y efectivos de las fuerzas armadas en actos de corrupción, contrabando y tráfico de drogas. Algunas voces señalan un desangre de más de 900 mil millones de dólares en estos 18 años. Un nueve con 11 ceros.

Sin embargo, algunos (demasiados) de los gobiernos de la región aun dudan. Algunos escriben cartas públicas alabando al Socialismo del siglo XXI y sus logros, o directamente apoyando a Maduro. Otros lo invitan a su toma de posesión. En la CELAC no hubo quorum. La OEA avanza lento, a pesar de ella, impulsada por su valiente secretario general. En general, al mundo le ha costado tomar una decisión directa, sin dudas. Dicho sea de paso, como no dudó el gobierno venezolano en los 70 y 80, al aceptar la inmigración del cono sur al momento de las terribles dictaduras que lo asolaron. Dudan, según dicen, por principios complejos, que no entendemos nos explican, que nos trascienden. Mientras, el gobierno en Venezuela impide elecciones, envía a tribunales militares a civiles detenidos, asesina y tortura. Niños, adolescentes. En nombre de principios demasiado complejos de enunciar, se perdonan crímenes demasiado simples de entender.

Para intentar explicar, vale la pena revisar algunos hechos. Cuba depende del petróleo venezolano y del pago de servicios. Algunos dicen que, de cambiar las cosas en Venezuela, y de cesar el actual apoyo, su PIB podría descender en un 20 a 25%. Colombia está en medio de un proceso de paz. Uno de los temas más difusos en este proceso corresponde al problema de las FARC y el tráfico de drogas. Algunos señalan que el 30% de la droga que sale de la región hacia Europa y EEUU lo hace por Venezuela. Otros señalan que parte de los contingentes de las FARC, aún permanecen en territorio venezolano encargados del negocio y no está claro el rol del ELN o de Hezbollah en este tráfico. Aun otros señalan la complicidad regional en compra-venta de bonos país que hicieron millonarios a más de uno. Pero nada de esto puede saberse debido a la tremenda opacidad que envuelve al gobierno de Maduro. Lo que si es cierto es que, de cambiar las cosas en Venezuela, negocios como el de la droga, financiamientos internacionales poco claros, o tráfico de armas se verían seriamente amenazados. Así pues, en este enorme rompecabezas que significan la paz en Colombia, la continuidad del régimen en Cuba o el tráfico de drogas y armas, hay que preguntarse además de Cuba quién se beneficia. Cuál es el rol de Ecuador, Bolivia o “las izquierdas”. 

El apartheid se acabó en Suráfrica cuando resultó imposible seguir inventando excusas, ni siquiera en el mundo de la guerra fría. Ahora hay que hacer lo mismo. No puede haber excusas para no salir en apoyo a la democracia en Venezuela: elecciones, respeto a la AN, liberación de presos políticos, derecho a la protesta pacífica, no al enjuiciamiento en cortes militares de civiles y no a la tortura. No puede haber excusas para seguir apoyando esa dictadura, so pena de quedar en evidencia ante el mundo. No puede quedar impune políticamente aquel que comente, que aunque hay abusos, es necesario actuar con cautela para no favorecer a “las derechas”. Si algo nos debió haber enseñado el siglo XX, es que esa no es una opción viable. Hay que pedirles una posición clara y sin ambigüedades a los actores que pueden tener peso específico en la lista anterior de beneficiarios. Que no puedan seguir mirando hacia el otro lado a precio de graves consecuencias en sus bases sociales o electores. Así, no debe quedar partido de izquierda en el continente o Europa que no pague este precio. El mundo tiene derecho a saber quién apoya la democracia y quién no. Comenzando por Colombia y su paz.

Carenne Ludeña
 
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